Tres hombres y una mujer fueron procesados como coautores del asalto a la casa
de la jueza Federal Silvia Aramberri, mientras que un quinto hombre acusado de suministrar las
armas obtuvo la falta de mérito al no haber pruebas firmes en su contra. La medida fue adoptada por
la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas a casi dos meses del asalto en el que dos hombres se
llevaron 5 mil dólares, 3 mil pesos, dos relojes de oro y joyas de la vivienda.
Los cuatro acusados que siguen detenidos fueron procesados por la figura de robo
calificado, cometido con un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo demostrarse. La
resolución puede ser apelada.
Según fuentes de la causa, el procesamiento alcanzó a Verónica Pengek, una mujer
que trabajó unos 15 años como empleada doméstica en la casa de la magistrada; al remisero Héctor
Cañete, supuesto instigador del atraco; y a los presuntos autores materiales, Hugo Silvero y
Eduardo Romero.
El robo ocurrió durante la mañana del 5 de enero y la víctima fue Aramberri,
jueza federal Nº 4 de Rosario. Dos hombres armados ingresaron por los fondos del domicilio
particular de la magistrada, en Balcarce al 700, y tras dominar a las tres empleadas domésticas se
apoderaron del dinero y las joyas.
La trama.El caso comenzó a esclarecerse cuando una de las mucamas, Pengek, dijo
en la Brigada de Investigaciones que había "entregado las llaves de la casa a su novio", según
contó un vocero policial. La mujer tiene un hijo de cinco años de una pareja anterior, su padre
sufre una discapacidad que lo tiene postrado en silla de ruedas y hasta que quedó presa era el
único sostén de su familia.
La mujer detalló cómo se había tramado el robo pero dijo que se vio forzada a
participar por amenazas de su pareja. El mismo día fue detenido en Roldán el remisero Héctor
Cañete, como organizador del golpe. Para la policía, habría sido quien contrató y trasladó a los
ladrones, a quienes contactó en la bailanta Mogambo.
El conductor negó la acusación: dijo que la empleada lo incriminaba porque él
pondría fin a la relación. De todos modos los dos fueron procesados.
Los procedimientos se completaron con un operativo en el que fue recuperada una
medalla de oro con las iniciales de la jueza, y que arrojó la detención de Silvero, de 32 años, y
de Romero, de 28, en dos viviendas de Ayacucho al 4000.
En la misma cuadra fue apresado Ramón R., de 32 años, en cuya casa se
secuestraron dos pistolas calibre 22. Este muchacho ahora obtuvo la libertad tras ser beneficiado
con la falta de mérito. Sus abogados, Adrián Ruiz y José Ferrara, habían planteado en la causa que
era ajeno al hecho.