Buenos Aires.— Una mujer mató a su hija discapacitada de un balazo en la
cabeza dentro del baño de un shopping de Quilmes Oeste y luego se suicidó con la misma arma. El
drama ocurrió ayer a la tarde en el complejo comercial Quilmes Factory, ubicado en avenida
Calchaquí al 3900 de dicha localidad del sur del conurbano bonaerense, donde funcionan dos
hipermercados, varias salas de cine, un patio de comidas y un centenar de comercios, por lo que
habitualmente hay muchas personas que transitan por el amplio predio.
Fuentes policiales informaron que todo se inició a las 16.20 cuando una empleada
del centro comercial se dirigió al baño de discapacitados y advirtió que la puerta estaba cerrada
con traba desde adentro. Tras varios forcejeos, la joven logró abrir y al ingresar vio a dos
mujeres tiradas en el piso sobre grandes manchas de sangre, por lo que salió rápidamente y alertó
de lo ocurrido a los custodios de seguridad privada que denunciaron el hecho ante la policía.
Según las fuentes, cuando los policías arribaron al lugar determinaron que una
de las mujeres estaba muerta por un tiro en la región auricular derecha, en tanto que la otra
también presentaba una herida de bala en el cráneo aunque aún vivía. Por eso, los efectivos
convocaron a una ambulancia a bordo de la cual la mujer agonizante fue trasladada al Hospital
Interzonal de Quilmes, donde los médicos le diagnosticaron en una primera instancia muerte cerebral
pero falleció minutos después.
La policía identificó a la mujer muerta dentro del baño como Alicia Irma
Mansanella, de 52 años y discapacitada mental, mientras que la mujer gravemente herida era su
madre, Alcira Schatz, de 83. Los voceros policiales indicaron que junto al cuerpo de la más joven
de las dos mujeres, los peritos secuestraron un revólver calibre 32 largo con el que Schatz mató a
su hija y luego se pegó un tiro en la cabeza para suicidarse.
Mensaje.Además, junto al espejo del baño los peritos hallaron un trozo de papel
en el que Schatz dejó escrito el nombre de su otro hijo, el domicilio y el número de teléfono con
la presunta intención de que la policía se comunique con él, precisó el capitán Daniel Torna,
titular de la comisaría 9ª de Quilmes que actuó en el caso.
La carta escrita a mano apareció hecha "un rollo y pegada con cinta contra el
espejo, delante de los lavamanos del baño", indicó la fuente.
Y agregó que en ese papel no aparecería la razón que llevó a la madre a tomar
esta drástica decisión, por lo que esperan contar con el testimonio del otro hijo para conocer cómo
era la relación entre ambas mujeres.
En ese orden, el jefe policial señaló que por el momento se determinó que las
dos mujeres residían en el barrio El Rocío, en el partido bonaerense de Florencio Varela (a unos 10
kilómetrso del lugar del drama), y que habían concurrido solas al centro comercial por lo que no
habría una tercera persona involucrada en el hecho.
El caso es investigado por la fiscal Bárbara Velasco, titular de la Unidad
Funcional de Instrucción (UFI) 5 del Departamento Judicial de Quilmes, quien ordenó no sólo la
autopsia de los cadáveres sino también realizar las pruebas de dermotest en las man os de ambas
mujeres para confirmar quien disparó el revólver. l (Télam)