Escondido entre unos pastizales sobre la ruta 18, el ruego de Jorge Laferrara para que no lo llevaran preso a días del festejo de 15 de su hija le acarreó una nueva condena. Por ofrecer 100 mil pesos a la policía a cambio de su libertad, el ex socio del fundador de Los Monos fue sentenciado a 2 años y 9 meses de prisión. Esa pena dictó la jueza Valeria Pedrana tras el juicio oral por cohecho que se resolvió el martes en una sola jornada. La pena se unificó en 22 años y 3 meses con una anterior que cumple en la cárcel de Piñero por narcotráfico y el homicidio de un chico de 15 años en barrio Las Flores. Lo declararon reincidente.
Hace dos décadas, Laferrara fue condenado con Ariel “Viejo” Cantero en la provincia Corrientes en la primera causa por tráfico de drogas a miembros de Los Monos. Con el tiempo se distanció del clan de zona sur y hoy dos de sus hijos están presos como integrantes de la banda rival al mando de Esteban Alvarado. Uno de ellos, Mauricio, está implicado en seis homicidios como sicario de la organización dedicada al narcotráfico y otros delitos.
Las investigaciones judiciales a esa organización estaban en plena efervescencia cuando en el año 2019 lo apresaron tras eludir un control caminero sobre la ruta 18, al sur de Rosario. Corrió a esconderse detrás de un desarmadero y lo encontraran en cuclillas entre unos pastizales. Eso describe el parte policial que relata cómo apresaron a Laferrara padre, sobre quien pesaba entonces un pedido de captura por no haber regresado a prisión de una salida transitoria.
Los testimonios que brindaron cuatro policías en el juicio sobre la oferta de dinero de Laferrara para no ir preso convencieron a la jueza Pedrana, quien lo condenó como autor del delito de cohecho activo. En otro punto de su resolución unificó en 22 años y 3 meses la condena actual con una anterior. Se trata de la condena unificada 19 años y medio que le había impuesto en septiembre de 2008 el juzgado de Sentencia 4 al considerarlo autor del crimen de Agustín González, cometido tres años antes.
Por el incidente de la coima, Laferrara sumó ahora 1 año y 3 meses a esa pena. La jueza no hizo lugar un pedido de la fiscalía para que no pueda acceder a la libertad condicional. Pero lo declaró reincidente, lo que de invalida el acceso a ese beneficio. No obstante su abogado Ezequiel Torres, defensor junto a Luciano Zisele y Daniel Papalardo, adelantó que antes de fin de año pedirá las salidas transitorias de su cliente porque lleva cumplidos dos tercios de la pena. “Este juicio fue un logro para la defensa”, consideró, y adelantó que apelará ante la Cámara Penal con la expectativa de obtener una reducción de la condena.
"Es una condena importante porque estos casos muchas veces no se llevan a juicio y es común que las personas que se evaden tengan esa actitud de ofrecer plata a la policía. Este es un caso donde la policía actuó bien, no lo aceptó y no sólo recapturó a una persona que estuvo dos años y medio evadida sino que además permitió llegar a una sanción por este delito", evaluó por su parte el fiscal Matías Edery, conforme con el fallo.
Laferrara fue detenido el 20 de junio de 2019. Según el acta, alrededor de las 10 de la mañana salió del desarmadero al volante de una camioneta Toyota Hilux doble cabina de color bordó y advirtió que cerca del kilómetro 1 se había apostado un control policial. Entonces frenó en seco, retrocedió y regresó al punto de partida. Bajó de la camioneta por el asiento del acompañante y salió corriendo a esconderse detrás de un galpón.
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Dos patrulleros fueron tras la retirada de la Hilux, que quedó estacionada en el frente del predio. Los policías interrogaron al dueño, quien respondió que un muchacho joven y un señor maduro le habían preguntado por unos repuestos pero partieron sin comprar nada. Un sobrino de Laferrara, quien lo acompañaba, fue alcanzado cuando se iba en la camioneta y se limitó a decir que ignoraba el motivo de la reacción de su tío.
El ex socio de Cantero fue encontrado entre unos pastizales, en cuclillas junto a un canal que atraviesa el campo. Entonces ofreció arreglar el entuerto con 100 mil pesos: dijo que si caía preso no iba a poder asistir al cumpleaños de 15 de su hija. Tenía un pedido de captura activo porque no había retornado de una salida transitoria a la cárcel de Piñero tras la condena por homicidio en 2018. Llevaba prófugo 2 años, 5 meses y 16 días.
“Del desarmadero salió una camioneta Hilux bordó casi hasta la ruta, vuelve marcha atrás, de ahí bajó corriendo una persona”, relató en el juicio el comisario Leonardo Hurt, quien al internarse en el predio encontró agazapado a Laferrara a un costado del canal. “Lo hice cruzar. Inmediatamente me dijo que tenía 100 mil pesos. Le respondí que no sabía con quién estaba hablando. Siguió ofreciendo la suma de dinero porque tenía el cumpleaños de 15 de la hija”, contó el uniformado, que tras esposarlo y subirlo al patrullero convocó como testigos a dos empleados del local.
Luego, según contó, se trasladó el procedimiento a la seccional. “Durante el traslado le pregunté por qué estaba ofreciendo plata. Laferrara respondió que sabía que lo estaban buscando”, añadió el policía. La consulta al 911, entonces, confirmó que pesaba sobre él una orden de captura. “Dentro del móvil pedía hablar con un jefe para llegar a un acuerdo”, detalló. Otros tres uniformados y los testigos de actuación declararon sobre el incidente en el juicio.
Los fiscales Matías Edery y David Carizza habían pedido una condena a 3 años de prisión efectiva para Laferrara por un delito que prevé un mínimo de 1 año para quien ofrece una dádiva a un funcionario. Los defensores habían pedido la absolución al plantear que la acusación se basaba en testimonios contradictorios.
Laferrara fue detenido cerca del paraje Los Muchachos, donde estuvo cautivo el prestamista Lucio Maldonado antes de ser asesinado en noviembre de 2018. Ese es uno de los seis homicidios que le imputan su hijo Mauricio, sindicado como un tiratiros de la banda de Alvarado, quien terminaría cayendo preso en la investigación de ese homicidio.
El ex chatarrero de barrio La Granada de 58 años, quien declaró como ocupación ser “chofer de camión”, había sido detenido con Ariel Cantero en el año 2000. Los condenaron por ingresar al país un cargamento de 94 kilos de marihuana. Años después fue acusado por el homicidio de Agustín González, un chico de 15 años asesinado por tres personas que bajaron de una camioneta en el barrio La Granada, en agosto de 2005.
Al chico lo apretaron por unos caballos robados cuando llevaba a un animal a pastar. Lo golpearon, lo metieron en un rancho y le dispararon sobre una cama. Laferrara fue condenado a 14 años de prisión y la condena se unificó con la anterior en 19 años y 6 meses. Es la pena que se incrementó ayer.
Pasó los siguientes años tras las rejas hasta que, en 2012, no regresó de una de las primeras salidas transitorias. En agosto de 2014 lo detuvieron cuando ingresó al Hospital de Emergencias con un nombre falso, un disparo en el abdomen y otro en la mandíbula que había recibido en circunstancias extrañas en el Camino Nuevo a Soldini. Se repuso a los quince días y regresó a prisión. El 2 de enero de 2017 volvió a salir con una transitoria de la que no regresó hasta su arresto en el desarmadero.