POLICIALES

Un ex socio de Los Monos va a juicio por coimear a un policía con 100 mil pesos

Jorge Laferrara tenía pedido de captura y lo detuvieron en un desarmadero. Ofreció esa dádiva para no perderse el cumple de 15 de su hija. Un fiscal pidió que lo condenen a 3 años de prisión

Jueves 17 de Septiembre de 2020

Lo encontraron escondido entre unos pastizales. Jorge Laferrara, el hombre que purgó condena por narcotráfico con el fundador de Los Monos, se había agazapado detrás del galpón de un desarmadero de la ruta 18 al advertir la cercanía de un control policial. Pesaba sobre él un pedido de captura por no regresar de una salida transitoria a la cárcel de Piñero, donde cumplía condena por homicidio. Cercado, al policía que lo encontró le ofreció 100 mil pesos a cambio de su libertad. Le dijo que el fin de semana siguiente era el cumpleaños de 15 de su hija y no se lo quería perder.

La escena está descripta en la acusación que presentó el fiscal Matías Edery contra el hombre de 58 años y padre de Lolo y Mauricio, dos acusados de integrar la banda narco de Esteban Lindor Alvarado. Esta semana Laferrara padre afrontó la audiencia previa al juicio oral y público por ofrecer una dádiva para esquivar la captura. En reemplazo de Edery, el fiscal David Carizza pidió para él una pena de 3 años de prisión efectiva como autor del delito de cohecho activo

El escrito acusatorio remarca que por entonces estaba evadido del penal de Piñero y que cuenta con “múltiples condenas” en su haber. Y advierte: “Es dable destacar que en numerosas situaciones el señor Laferrara se ha comportado de una manera ajena a las normas básicas para la convivencia pacífica en sociedad. Tiene impactos de bala en su cuerpo y se encuentra condenado por delitos extremadamente violentos”.

Es por esto que la Fiscalía solicitó una pena que se corre del mínimo legal de 1 año de prisión previsto para quien ofrece una dádiva a un funcionario, tal como se detalla en el artículo 258 del Código Penal. La acusación fue admitida en una audiencia del martes por el juez Florentino Malaponte. En ese paso previo al juicio el juez autorizó la declaración como testigos de siete policías, una médica, dos empleados del desarmadero y el encargado. Asimismo, definió que el debate estará a cargo de un tribunal unipersonal.

>> Leer más: Cayó un viejo hampón que no volvió a la cárcel tras obtener una salida transitoria

Laferrara fue detenido el 20 de junio del año pasado alrededor de las 10 en un local de venta de autopartes usadas. Fue a la altura del kilómetro 2 de la ruta 18 y en cercanías del paraje Los Muchachos, el predio de chalecitos donde estuvo cautivo el prestamista Lucio Maldonado cuando lo asesinaron en noviembre de 2018. Ese es uno de los seis homicidios que le imputan a su hijo Mauricio Laferrara, sindicado como un “tira tiros” de Alvarado.

Según se consigna en el parte policial de aquel día, Laferrara salió del desarmadero al volante de una camioneta Toyota Hilux doble cabina de color bordó y cerca del kilómetro 1 se encontró con un control policial. Entonces frenó en seco, retrocedió y regresó al punto de partida. Bajó de la camioneta por el asiento del acompañante y salió corriendo a esconderse detrás de un galpón.

Dos patrulleros fueron tras la Hilux, que quedó estacionada en el frente. Los policías le preguntaron por el conductor al dueño del local. El hombre refirió que un joven y un señor maduro habían preguntado por unos repuestos y se habían marchado sin comprar nada. Un sobrino que acompañaba a Laferrara se limitó a decir que ignoraba el motivo de la reacción de su tío.

Al recorrer el galpón y el predio los efectivos no tardaron en encontrar al fugitivo entre unos pastizales, en cuclillas junto a un canal que atraviesa el campo. Fue entonces que, según el acta, ofreció arreglar en cien mil pesos: dijo que si caía preso no iba a poder asistir al cumpleaños de 15 de su hija. Se constató que tenía un pedido de captura activo por no retornar de una salida transitoria a la cárcel de Piñero. Llevaba prófugo 2 años, 5 meses y 16 días.

Así cayó por última vez Jorge Alberto Laferrara, un ex socio de andanzas del fundador de Los Monos Ariel “Viejo” Cantero, con quien fue detenido en el año 2000 en la provincia de Corrientes cuando ingresaban al país un cargamento de 94 kilos de marihuana. Los condenaron juntos en esa causa. Fue la primera sentencia por narcotráfico para un miembro del clan de Las Flores.

Años después fue mencionado en el homicidio de Agustín González, un chico de 15 años asesinado por tres personas que bajaron de una camioneta en el barrio La Granada, en agosto de 2005. Al chico lo apretaron por unos caballos robados cuando llevaba a un animal a pastar. Lo golpearon, lo metieron en un rancho y le dispararon sobre una cama. Por este homicidio Laferrara, por entonces chatarrero del barrio, fue condenado a 14 años de prisión. Es la pena que cumplía cuando no regresó de la transitoria.

La condena se elevó a 19 años y 6 meses al unificarse con la anterior. Pasó los siguientes años tras las rejas hasta que, en 2012, no regresó de una de las primeras salidas transitorias. Por eso sus familiares dieron un nombre falso en agosto de 2014 cuando lo trasladaron al borde de la muerte al Hospital Clemente Alvarez. Tenía un disparo en el abdomen y otro en la mandíbula que había recibido en circunstancias extrañas en el Camino Nuevo a Soldini. Se repuso a los quince días y volvió a prisión.

Hasta que el 2 de enero de 2017 volvió a salir con una transitoria de la que recién regresó dos años después, al ser detenido tras el incidente de la coima. Con los años, de aquella sociedad inicial con Los Monos no quedó nada: según los investigadores Laferrara pasó a estar enemistado con la banda de zona sur y terminó conectado a la organización de Alvarado, que sus hijos están imputados de integrar. Una investigación que estaba en plena efervescencia cuando lo detuvieron entre unos pastizales cerca de la ruta.

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