Policiales

Condenado a 14 años de prisión por un crimen

La pena recayó en Alenadro "Mosquito" Lares por el homicidio de Héctor Benjamín Arévalo.

Sábado 16 de Junio de 2018

Héctor Benjamín Arévalo tenía 61 años cuando un proyectil le perforó el pecho y murió a las seis de la mañana del 25 de diciembre de 2015 en la puerta de su casa del barrio Tablada. El hombre que gatilló el arma de fuego era un vecino con el que la víctima había mantenido una discusión, aunque las motivaciones de la letal agresión nunca quedaron del todo claras, en ese momento se deslizó la hipótesis de un "homicidio por encargo". El caso se cerró ayer en un juicio de trámite abreviado con el principal acusado, un hombre de 46 años, condenado a 14 años de prisión como autor material del crimen.

   Aunque ésta pudo ser la excepción, en las calles de barrio Tablada las muertes parecen tener una causa común: las feroces peleas por el territorio para la distribución del mercado de la droga, o conflictos personales colaterales derivados de esa problemática.

   Arévalo vivía en calle Biedma al 100 bis. El 25 de diciembre de 2015 a las seis de la mañana estaba en su casa tras festejar la Nochebuena cuando fue sorprendido por desconocidos que sin mediar advertencia alguna le efectuaron disparos. La única referencia sobre el ataque fue el llamado al 911 que hizo una sobrina de la víctima al advertir el hecho.

Escurridizo.

Con algunas pistas sobre él o los sospechosos, la fiscal Marisol Fabbro comenzó a investigar el caso. Recién después de 9 meses se vieron resultados cuando el 29 de septiembre de 2016 fue detenido Alejandro Guillermo Lares, en ese momento de 45 años y apodado "Mosquito".

   Tras una sigilosa pesquisa, efectivos de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) lo sorprendieron merodeando por Pellegrini y Juan Manuel de Rosas. Según los datos de calle, "Mosquito" tenía amigos que lo aguantaban en la zona. Pero la vigilancia también incluyó patrullajes en pasaje Becker al 500 bis, en la zona sur de la ciudad donde se domiciliaba el sospechoso.

   Dos días después, Lares atravesó la audiencia imputativa donde el juez Héctor Núñez Cartelle lo acusó formalmente por el homicidio de Arévalo y también le dictó la prisión preventiva sin plazo solicitada por la fiscal Fabbro. En ese momento no estaban claras las motivaciones del letal ataque.

   Las primeros datos indicaban que se trató de un crimen por encargo, luego de una discusión que mantuvieron los protagonistas por una vivienda, y hasta se habló de tironeos por un búnker de droga, una hipótesis que podría englobar a las dos primeras.

   En concreto, el acusado tenía un extenso prontuario que incluía una condena a 3 años y 6 meses de prisión dictada el 30 de junio de 2015 por el juzgado de Sentencia 4 del viejo sistema penal por delitos contra las personas y la propiedad (ver aparte).

Tres testigos clave

En relación al homicidio de Arévalo la fiscal acumuló al menos tres testimonios clave. Uno de ellos corresponde a un familiar de la víctima que identificó a "Mosquito", y luego lo señaló en una rueda de reconocimiento en Tribunales. A esa prueba complementó el relato de otras dos personas que fueron testigos del hecho.

   Transcurrido los plazos para darle un cierre al expediente y clausurada la etapa investigativa, la Fiscalía elaboró un procedimiento abreviado con pedido de pena el cual fue aceptado por la defensa encabezada por el abogado particular José Nanni, quien contó con el consentimiento del acusado y el aval de los familiares de la víctima.

   Por eso ayer en la sala 4 del Centro de Justicia Penal (CJP) los jueces Héctor Núñez Cartelle, Melania Carrara y María Chiabrera garantizaron el trámite en el que se expuso el procedimiento abreviado.

Homologado

La fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Georgina Pairola (en reemplazó de Marisol Fabbro) describió los hechos atribuidos, la calificación legal, la pena acordada y las evidencias.

   Los jueces dieron por acreditada la materialidad del hecho, las evidencias fundantes, la asunción de responsabilidad del imputado, la calificación legal y la pena a imponer. Entonces homologaron el acuerdo y dictaron la sentencia condenatoria (pena única unificada al 2015) de 14 años de prisión efectiva para "Mosquito" Lares como autor del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con portación ilegítima de arma de fuego de uso civil.

   En el acta donde se dejó constancia del trámite, también se hizo lugar a un reclamo del acusado sobre un problema de salud (infección ósea en una pierna) ante lo cual el Tribunal ofició a los organismos pertinentes para que se le practiquen los controles médicos correspondientes en el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cemar) para atender esa circunstancia.

En medio de la calle con una Itaka en un feroz tiroteo

El ahora condenado "Mosquito" Lares estuvo involucrado en una balacera infernal en el Fonavi Parque Oeste (Cerrito al 5500) la noche del 21 de octubre de 2008, cuando dos bandas armadas, una del lugar y otra llegada desde el sureste de la ciudad, intercambiaron varios tiros. Según testigos, en Teniente Agnetta y Cerrito se detuvo un Chevrolet Vectra plateado del cual bajaron dos o tres hombres armados que abrieron fuego y se vinculó con Los Monos. Del otro lado hubo mujeres empuñando escopetas y un nene de 12 años con una pistola 9 milímetros. A Lares lo vieron apretar el gatillo de una Itaka mientras bailaba en medio de la calle. Después de 15 minutos y más de un centenar de tiros, llegaron varios móviles policiales que controlaron la situación. Tras una redada, de un monoblock de Cerrito y Liniers la policía se llevó detenidos a "Mosquito", que por entonces ya tenía antecedentes penales, y a quien le secuestraron una pistola 9 milímetros. Con él cayó a Mario Aníbal L., de 20 años, al que le incautaron una Thunder Bersa calibre 3.80; y un menor de 17 años que luego fue entregado a sus padres por orden de un juzgado de Menores.

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