Policiales

"Cococho", un empleado portuario que se desliga de un ataque en Tablada

La noche del martes tres hombres fueron demorados como sospechosos de haber baleado a un vecino en pasaje Villar y Chacabuco.

Viernes 15 de Junio de 2018

La noche del martes tres hombres fueron demorados como sospechosos de haber baleado a un vecino en pasaje Villar y Chacabuco. "Los muchachos estuvieron activos otra vez. Se escuchó que descargaron al menos un cargador", explicó un vecino de la zona poniendo en evidencia que hubo entre 13 y 15 detonaciones. "Acá hay balazos todas las noches", indicó desconfiada una mujer de Chacabuco al 3500. Al pasar deslizaron que podría tratarse de "una guerra de bandas" y mencionaron a un antiguo vecino, "Cococho", como implicado en el hecho. Sin embargo el hombre, de 53 años, dijo a este diario: "Hace más de 35 años que trabajo en el puerto y me relacionan con un hermano, Oscar «Huevo» Ibañez, con quien nunca mantuve ninguna relación", señaló.

Minutos después de las 22 del martes el patrullero el 7768 de la comisaría 16ª encontró en pasaje De Paoli al 3500, a 50 metros de Villar y Chacabuco, a David P., de 31 años, con heridas en las piernas. Entonces la víctima dijo a la policía que estaba caminando cuando fue herido y lo trasladaron al hospital Roque Sáenz Peña fuera de peligro.

La historia de "Cococho", a quien los vecinos mencionaron tras el ataque, es simple: "Llegué a capataz del puerto después de 20 años de trabajo y es posible que esa situación genere envidias o comentarios de gente que por ahí no me quiere. Tengo tres hijas y horarios rotativos de trabajo, así que no sé en que tiempo podría dedicarme al robo o la venta de drogas. No tengo un sólo antecedente de nada", dijo mientras mostraba sus recibos de sueldo.

"Cuando era muy chico fui a parar al Hogar Eva Perón porque mi familia no tenía recursos y a los 15 años entré al puerto", dijo "Cococho". Las voces callejeras de esa zona de Tablada dicen que el narcomenudeo en el barrio estuvo un tiempo a cargo de su hermano hasta que lo mataron a tiros cerca del frigorífico Swift, el 30 de mayo de 2011.

"Tal vez me liguen con mi hermano, pero él eligió una vida, muy lejos de la mía", aseguró el hombre. Y agregó que en el barrio donde ocurrió el tiroteo los vecinos tienen miedo porque la violencia armada por el control de las calles lleva casi dos décadas. "En esa zona hay mucha gente del puerto y a veces uno con el trabajo genera enemigos, pero yo ni siquiera vivo en el barrio, hace años que me mudé al centro. No sé, cada cual dice lo que quiere pero quien quiera puede preguntar en mi trabajo quién soy y se van a dar cuenta que nunca estuve ligado ni al narco ni a nada que se le parezca".

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