Unas 200 personas se concentraron ayer frente al domicilio de Pablo Rusito
Espíndola, el joven asesinado hace casi un año por el agente de policía Juan Galmarini, para
recordarlo en el día de su cumpleaños número 26. Familiares, amigos y vecinos prendieron ayer a la
tarde velas, hicieron un minuto de silencio y prometen hacer lo mismo a fin de mes cuando se cumpla
el primer aniversario del crimen.
Pablo Espíndola murió el 25 de mayo de 2007. Lo ejecutó de un tiro en la cabeza
el suboficial Juan Galmarini ante la vista de varias personas en la esquina de Uruguay y
Magallanes. Todo había comenzado porque el policía se oponía a la relación que su hija adolescente
mantenía con el hermano menor de Rusito.
Persecución. Galmarini, que en ese momento trabajaba en la Patrulla Urbana, se
oponía de tal forma a esa relación que aquel decidió salir a perseguir al menor. Según contó en su
momento, tomó esa determinación porque al parecer su hija le habría dicho que había sido golpeada
por el chico.
De acuerdo a lo que se pudo acreditar en la causa judicial, Galmarini comenzó a
hostigar al muchacho quien buscó ayuda de su hermano Pablo. Justamente ambos se desplazaban en una
moto cuando Galmarini se los cruzó en la calle y entonces les puso el auto adelante.
Así comenzó una discusión hasta que el policía, que vestía su uniforme, le
aplicó un golpe a Rusito que lo hizo trastabillar. Tras cartón sacó su arma reglamentaria y le
efectuó un disparo en la frente a corta distancia. El joven cayó gravemente herido y el agresor se
fugo. Horas después se entregó en la seccional 19ª. El Rusito alcanzó a sobrevivir unas horas y al
día siguiente murió en el Heca.
Su muerte causó una ola de indignación en el barrio Triángulo, donde el muchacho
vivía. El agente fue detenido y meses después procesado por homicidio calificado por su condición
de policía, un delito que prevé la máxima sanción del Código Penal: prisión perpetua. Los
familiares del chico asesinado aprovecharon el cumpleaños de Rusito para renovar sus pedidos de
justicia y de que el caso se esclarezca.
Disconformidad. Galmarini fue procesado por homicidio agravado por la jueza
Alejandra Rodenas en diciembre pasado. "Tiene prisión preventiva, pero por problemas burocráticos o
vaya uno a saber, el expediente no avanza hacia el juicio. Queremos que este hombre sea juzgado de
una vez por todas", reclamó Pablo, el papá del joven asesinado. "Además, no se ha investigado la
participación de otro policía, cómplice de Galmarini, que adulteró el acta de procedimiento y lo
cubrió cuando este policía salió a perseguir al menor de mis hijos", agregó.
Galmarini había estado acusado de participar en las ejecuciones de Rubén Ortega
y Esteban Cabral en febrero de 2001. Fue juzgado y estuvo procesado. Pero resultó absuelto.
Pablo convocó para el domingo, cuando se cumpla el primer año de "la desgracia",
a una marcha que partirá desde su casa y terminará en Uruguay y Magallanes.
"Vamos a hacer todo en paz, todo tranqui. Un minuto de silencio nada más. No
iremos a la seccional 19ª, queremos que todo se haga en paz por el Rusito", argumentó.