Juan Pablo Carrascal, el hombre condenado a prisión perpetua por la violación y
el crimen de la docente Daniela Sparvoli, se proclamó inocente al ampliar su declaración
indagatoria ante la Cámara Penal. Sostuvo que antes admitió la autoría del hecho por haber sufrido
tormentos en sede policial. También dijo que fue indagado por la jueza de Instrucción interviniente
en la Jefatura de la departamental cañadense sin la asistencia de un defensor.
La medida fue realizada ayer a la mañana en la Sala 1 de la Cámara Penal,
integrada por Ernesto Pangia, Rubén Jukic y Otto Crippa García. Se concretó luego de que los
camaristas decidieran reabrir a prueba, en esa instancia, la causa por el asesinato de la
docente.
Pericia objetada. En la audiencia los abogados de Carrascal, José Alcácer y
Guillermo Muratti, objetaron la validez del examen que determinó un 100 por ciento de coincidencia
entre su sangre y el material genético hallado en el cuerpo de la víctima. Los magistrados citaron
a una de las autoridades del cuerpo forense, la bioquímica Torres que trabajó en los exámenes de
ADN, para conocer cómo se realizaron esos estudios.
Con relación a esos exámenes, Muratti sostuvo que la perito "vinculó el examen
con una muestra, un hisopado vaginal, que daría coincidencia en un 100 por ciento con el ADN de
Carrascal. Sin embargo, nosotros presentamos un informe pericial de parte realizado por un estudio
genetista de Rosario, que determinó que no es compatible la muestra del hisopado vaginal con la
sangre que le extrajeron. Además, la bioquímica no pudo explicar con qué tipo de muestras hicieron
el estudio y dijo que ella solamente hizo la lectura del análisis técnico".
Poco después de las 11 de ayer, el rostro aniñado de Carrascal asomó en la
puerta de la sala de audiencia. Saludó a sus padres con las manos esposadas y se introdujo en el
interior del tribunal. Carrascal es un hombre alto y de contextura robusta. Estaba vestido con una
remera celeste con rayas blancas y un vaquero.
El imputado estuvo media hora frente a Pangia, el secretario y el sumariante del
tribunal. También participó de la medida el fiscal en suplencia Esteban Franichevich. Ante ellos se
declaró inocente de las imputaciones por las que en mayo de 2008 fue condenado a prisión perpetua
por el juez de Sentencia Julio García. Fue sentenciado por el abuso sexual de la docente, el crimen
cometido para lograr impunidad y un robo posterior.
Ayer no brindó precisiones acerca de lo que ocurrió el día del asesinato y
admitió que mantenía una relación afectiva con Sparvoli. "Dijo que ese día a la tarde —el 14
de mayo del 2003— había estado con ella en Carcarañá", comentó Muratti. Tampoco aludió a la
supuesta participación de otro hombre en la violación y el crimen de la maestra.
El ataque. Daniela Sparvoli tenía 27 años, trabajaba en una escuela de Villa
Eloísa y habitualmente hacía dedo para retornar a su casa en Carcarañá, donde vivía con su pareja.
El 14 de mayo de 2003, su cuerpo apareció tirado en el "camino viejo a Bustinza", que conecta esa
localidad con Correa. La habían violado y estrangulado el día anterior luego de retirarse de la
escuela y subir a un utilitario frente a una estación de servicios de Cañada de Gómez.
Carrascal estuvo entre los primeros sospechosos porque ese día había viajado a
Cañada de Gómez en su Renault Express, de color azul, para aparentemente buscar un presupuesto de
electricidad, pero no había pruebas para incriminarlo.
En mayo de 2006 la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) solicitó a la jueza de
Instrucción cañadense, Ana María Bardone, que sometiera a un ADN a Carrascal ante la inexistencia
del presupuesto de electricidad que había ido a buscar.
Ubicado en Mendoza. El análisis resultó positivo y lo detuvieron en Mendoza en
septiembre de ese año. Esa misma madrugada, confesó su participación en el hecho. Sin embargo,
según el planteo defensivo, la ausencia del presupuesto alegada por la policía no era real, porque
poco después apareció el original. Para los abogados, ese dato pudo ser falseado para incriminar a
su cliente.
Precisamente, ayer Carrascal denunció que efectivos de la TOE "lo torturaron" en
sede policial para que admitiera su participación en el suceso. Tras su declaración ante los
policías fue trasladado a la Jefatura de la Unidad Regional X, donde fue indagado por la jueza Ana
Bardone "sin la asistencia de un defensor". Muratti y Alcázar pidieron que, a raíz de esta
irregularidad, no sea tomada en cuenta la confesión de su cliente.
El zurdo. Los abogados señalaron que pudieron plasmar una prueba que favorece la
situación procesal de su cliente. "Uno de los resultados de la autopsia determinó que el agresor de
(Sparvoli) era zurdo y pudimos demostrar a través de pericias caligráficas que Carrascal es
diestro", explicó Alcácer.
En tanto, la participación de otra persona ya había sido planteada por el juez
que condenó a Carrascal porque el análisis del esperma arrojó dos patrones genéticos distintos.
Eso, para la defensa, admite otra lectura: si otras personas participaron del crimen, entonces no
puede probarse que fuera Carrascal el autor del homicidio aunque haya estado en el lugar.
La madre
Mirta Ferreira está convencida de que Carrascal no actuó solo en el crimen de su
hija Daniela. La mujer aseguró que tras el hallazgo de dos patrones genéticos distintos la
investigación quedó paralizada en el juzgado de Cañada de Gómez. Se preguntó por qué no se
profundizó la pesquisa para determinar a quién correspondía ese análisis de ADN.