Policiales

Cae un sospechoso por un homicidio cometido en un desarmadero

Un hombre de 42 años fue detenido ayer como sospechoso del homicidio de Emiliano Pagliano, asesinado el jueves pasado en un desarmadero de Villa Gobernador Gálvez.

Miércoles 29 de Agosto de 2018

Un hombre de 42 años fue detenido ayer como sospechoso del homicidio de Emiliano Pagliano, asesinado el jueves pasado en un desarmadero de Villa Gobernador Gálvez. Según fuentes policiales, un hombre que vio bajar a los agresores de un VW Bora gris anotó la chapa patente del vehículo y eso condujo hasta Eduardo Ariel R., quien habría llegado al lugar junto con otro hombre que hasta anoche seguía prófugo.

El jueves 23 de agosto al mediodía Emiliano estaba en el desarmadero que su padre tiene en Santiago del Estero y Cervantes de Villa Gobernador Gálvez. Cerca de las 11.30, irrumpieron dos hombres que fueron hasta la cocina y acribillaron al joven de 29 años.

"Un hombre que vive por acá vio bajar a dos con un arma en la mano y meterse en el desarmadero. Después escuchó los tiros y como pensó lo peor tomó la patente del auto", comentó un vecino esa misma tarde.

Así fue que una brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) a cargo del comisario Diego Sánchez inició la pesquisa sobre la base de ese dato. En allanamientos a dos viviendas de Nuevo Alberdi fue detenido Eduardo R., titular del vehículo visto en la escena del crimen.

El hombre de 42 años argumentó que había vendido el Bora hacía un tiempo, aunque no precisó quién lo tiene ni pudo identificar a quién dijo habérselo vendido. En ese marco, el fiscal de Homicidios Adrián Spelta resolvió que el sospechoso siguiera detenido y se realicen las medidas procesales del caso.

Ocho tiros

De 29 años, Emiliano fue asesinado de ocho disparos. Los asesinos entraron al desarmadero, empujaron a su padre y le dispararon varias veces. El gabinete criminalístico de la PDI recogió trece vainas servidas, por lo que no descartan que los agresores hayan utilizado una ametralladora.

La ráfaga de tiros duró unos segundos y los dos agresores se fueron por donde habían llegado. Cuando el padre y el hermano de Emiliano reaccionaron lo cargaron en el auto familiar y lo llevaron hasta el hospital Roque Sáenz Peña, donde el muchacho murió un par de horas después.

"No vi nada. Yo estaba cocinando cuando entraron estos dos, me empujaron y quedé tirado a un costado. No vi nada", repitió tres veces el padre de la víctima. Según contó un vecino, el hermano del muchacho agarró un carburador y se metió en un dormitorio contiguo "a esperar que entraran, porque pensaba pegarles con eso". Pero al parecer la intención de los delincuentes sólo era asesinar a Emiliano.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario