El principal sospechoso de disparar a mansalva contra un joven policía que salvó
la vida de milagro el viernes a la mañana es un individuo que estuvo implicado en delitos muy
publicitados ocurridos en Rosario. Se llama Carlos Manuel Fiordellino, es hijo de un comisario
retirado de la Unidad Regional II y a lo largo de una década construyó un voluminoso legajo con 25
antecedentes penales.
La policía está buscando a Fiordellino porque quedó sindicado como el
hombre que anteayer le disparó al menos tres balazos al agente Hernán V., de 27 años, un empleado
de la comisaría 16ª que se dirigía en su auto a tomar servicio. El agente salvó la vida pese a
recibir tres disparos en Ocampo al 3800. Uno de los proyectiles pegó en el parante de la puerta
delantera y una esquirla impactó en la cara del agente. Otro tiro le dio en el omóplato y un
tercero rebotó contra el chaleco antibalas.
Los disparos se efectuaron desde un Chevrolet Corsa gris y se le
atribuyen a Fiordellino que ahora está prófugo por intento de asesinato. El policía herido, que fue
hospitalizado y rápidamente se fue de alta, lo conoce bien. En su declaración sostuvo haber visto
que Fiordellino abrió fuego desde el Corsa en el que iban otras tres personas.
El motivo del ataque al policía tendría que ver con motivos de orden pasional.
El agente Hernán V tiene actualmente una relación con una mujer que en el pasado estuvo vinculada
sentimentalmente con Fiordellino.
Fuentes de la causa señalaron ayer que existen tres antecedentes de amenazas
recíprocas entre Fiordellino y el agente baleado el viernes.




























