Policiales

Atenúan la acusación contra Tognoli pero deciden que siga detenido

La Cámara Federal de Apelaciones desestimó que el ex jefe de la policía provincial sea parte de una empresa criminal. Separaron de la causa al juez Carlos Vera Barros.

Jueves 13 de Junio de 2013

La Cámara Federal de Apelaciones ratificó ayer el procesamiento con prisión preventiva del ex jefe de la policía santafesina, el comisario Hugo Tognoli, aunque atenuó la imputación que pesaba sobre él. Los camaristas desestimaron que haya sido parte de una empresa criminal conjunta dedicada al narcotráfico, como lo planteó la fiscalía, y le imputó ser partícipe primario de la comercialización de estupefacientes agravado por su condición de funcionario público. En el mismo fallo, los jueces confirmaron parcialmente el procesamiento que pesaba sobre Carlos Andrés Ascaíni, el sindicado narco de Villa Cañás al que Tognoli habría prestado protección; el comisario Néstor Juan Fernández y el cabo Carlos Alfredo Quintana. Asimismo, la Cámara decidió aceptar la recusación planteada contra el juez federal Carlos Vera Barros por "prejuzgamiento" por lo que la causa pasará ahora a manos de su par Marcelo Bailaque.

Tras conocerse el dictamen que lleva la firma de Elida Isabel Vidal y Edgardo Bello, los defensores de Tognoli y Ascaíni afirmaron que elevarán un recurso ante la Cámara de Casación Penal de la Nación y que harán la anunciada presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) al entender que hay "parcialidad por parte de los fiscales, violación al derecho de libertad de los acusados y lesión a la legalidad". Y dijeron que la resolución de la Cámara es "un nuevo capítulo de la disputa política entre la Nación y la provincia" (ver aparte).

La imputación. De acuerdo al escrito conocido ayer, el comisario Tognoli fue "partícipe necesario" en el comercio de estupefacientes, un hecho agravado por su condición de jefe policial. En ese sentido, en la página 85 del fallo se lee que la participación del acusado estuvo dada por "el desmanejo absoluto en el control de la información" que se recababa con la clave asignada a la policía santafesina por el Registro Nacional de la Propiedad Automotor con la cual se indagó la pertenencia de los dos autos que perseguían a Carlos Ascaíni y que eran de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Esa averiguación permitió, según la pesquisa, que el supuesto narco escapara de una casi segura detención.

Sobre ese desmanejo, los camaristas aseguran que "no basta lo alegado (por Tognoli) en cuanto a señalar que él se limitaba a cumplir con una mera formalidad administrativa". Remarcan que "no puede aceptarse que no debía hacerlo ni estaba en condiciones de controlar las consultas realizadas al Registro" por la cantidad de las mismas y la normativa vigente. Y sostienen que "no podía escapar a su atención el significativo y elevado número de consultas que sobre el dominio de vehículos aparecían en cada período de 90 días y que llaman la atención, sobre todo respecto de ciudades como Venado Tuerto y su zona", jurisdicción en la que era jefe de la ex Drogas Peligrosas el comisario Néstor Juan Fernández, también procesado como partícipe primario en el comercio de estupefacientes aunque en libertad más allá de ser el responsable directo de esa clave.

En ese sentido, la defensa de Tognoli se preguntaba ayer si ese desmanejo de la clave "no es una falla administrativa grave que debería implicar a los superiores del comisario" procesado. "Si es así puedo pensar que el ministro de Seguridad y el gobernador de la provincia tampoco controlaban lo que hacían sus subordinados y deberían ir presos como él", alegó Carlos Edwards, defensor de Tognoli.

Siguiendo ese orden, para los camaristas no hay una empresa criminal conjunta en la cual Tognoli era coautor funcional del delito de tráfico de estupefacientes, tal como lo entendió el fiscal Juan Patricio Murray y lo confirmó el juez Carlos Vera Barros en el procesamiento dictado en marzo pasado. Los camaristas dijeron al respecto que el autor del delito de comercio de estupefacientes fue Carlos Ascaíni mientras que Tognoli, Fernández y Quintana (quien trabajaba en la comisaría de Villa Cañás y también permanece en libertad) fueron partícipes primarios de ese delito. "La separación de funciones no requiere que los partícipes actúen de una manera directa en cada etapa del delito, sino que tan sólo realicen la porción del plan del autor en la que se comprometieron", dice el fallo.

En ese sentido, tanto la defensa de Tognoli como la de Ascaíni plantearon ayer que no se puede hablar de funciones cuando sus clientes "jamás se conocieron y no hay ni una prueba que los vincule". "Esta es una causa de drogas sin drogas, de personas que no se conocen ni jamás entablaron contacto entre sí, por lo que es imposible hablar de una asociación", dijo Paul Krupnik, abogado de Ascaíni.

Peligrosos. A pesar de que la imputación a Tognoli y Ascaíni fue morigerada, la Cámara decidió que sigan presos por su peligrosidad procesal y la expectativa de la pena aplicable, que es de más de 4 años. Esa decisión molestó al defensor del ex jefe policial, quien se preguntó "¿cuál es la peligrosidad de mi cliente si quienes manejaban la clave e hicieron las averiguaciones están en libertad?", refiriéndose a Fernández y Quintana. Y planteó que volverá a pedir la excarcelación de su defendido ante el nuevo juez.

Finalmente, en cuanto a la recusación de Vera Barros presentada por los defensores de Ascaíni, Fernández y Quintana por diferentes motivos, los camaristas se inclinaron a hacer lugar tomando en cuenta los considerandos de José Luis Vázquez, representante de Fernández. El profesional planteó que el juez había prejuzgado al incorporar a su cliente en "una empresa criminal conjunta" antes de haberlo indagado. "Es incomprensible que por un lado la Cámara acepte separar al juez y por otro tome en cuenta gran parte de lo que ese magistrado hizo cuando el Código Penal es claro y dice que si se hace lugar a una recusación todos los actos dictados por ese juez serán nulos", comentó Krupnik.

Pedirán el juicio político al juez

"La resolución de la Cámara de apartar al juez Carlos Vera Barros por la causal de prejuzgamiento sin entrar a analizar las otras causales que son de una mayor gravedad institucional, como la militancia política de su secretario o la de activar un expediente a partir de una publicación periodística, lo único que pretende es amparar el trabajo del juez. Porque de haber tratado las otras causales lo hubiese dejado a las puertas de un juicio político que de todas formas esta defensa pedirá porque su desempeño ha sido un verdadero enchastre procesal", dijo Paul Krupnik, abogado defensor de Carlos Andrés Ascaíni.

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