José Gastón Mendoza, un barrabrava de Colón de Santa Fe que cobró fama cuando una cámara de
televisión lo captó mientras protagonizaba un episodio de violencia en el estadio de fútbol de ese
club, fue asesinado ayer a la tarde de tres disparos: uno en la cabeza y dos en la espalda. El
Came, como se conocía en el ambiente sabalero a la víctima, fue acribillado mientras compartía la
sobremesa de un almuerzo con amigos del barrio que buscaba amenizar la previa del partido que el
club de sus amores disputaría con Rosario Central en el Cementerio de los Elefantes, como se la
llama popularmente a la cancha de Colón.
Menú sabalero. Según las primeras informaciones suministradas por los
investigadores policiales, el hecho ocurrió en un patio interno que posee la torre número 8 del
complejo Fonavi San Jerónimo, en el barrio Centenario, vecino a la cancha. En ese lugar, un grupo
de unos 20 jóvenes colocaron unos tablones para lo que sería un almuerzo con un menú tradicional en
ese sector de la capital santafesina: sábalos fritos en ollita negra de hierro, servido sobre papel
secante y rociado con abundante limón. Todo eso regado con porrones de cerveza, vino blanco y
tinto, de acuerdo a lo que reconstruyeron los pesquisas.
Toda la reunión transcurrió con normalidad hasta las cuatro de la tarde.
A esa hora, según relataron algunos testigos, llegó al lugar un joven que sin mediar palabra llevó
su mano a la cintura, sacó una pistola calibre 9 milímetros y descargó una lluvia de balas sobre
las personas que a esa altura del día compartían la sobremesa del almuerzo.
El Came recibió tres plomos que le causaron la muerte en forma casi
instantánea. Otro muchacho oriundo de Alto Verde, de unos 30 años, también fue baleado con cinco
disparos que lo dejaron al borde de la muerte. Esa persona fue derivada al hospital José María
Cullen, donde fue sometida a una intervención quirúrgica y luego alojada en la unidad de terapia
intensiva.
Agentes de la División Homicidios, de la subcomisaría 1ª del barrio
Centenario y del Cuerpo Guardia de Infantería de la policía capitalina, rodearon la zona en busca
del autor del crimen sin éxito.
El 5 de septiembre de 2007, Came fue condenado a 6 años de prisión por
el juez de Sentencia Alejandro Echarte por los delitos de daño calificado y tentativa de homicidio
agravado por la ley de violencia en espectáculos deportivos en concurso real. El fallo quedó firme
y Mendoza cumplía con su condena.





























