POLICIALES

Asesinan a balazos a una mujer en su casa del Parque del Mercado

Tenía lazos parentales con Brisa Amaral, condenada a 3 años de prisión por integrar una asociación ilícita liderada por "El Brujo" Ungaro y fue testigo del crimen de "Bam Bam" Funes en 2018

Jueves 20 de Mayo de 2021

Dieciocho horas antes de que en el Centro de Justicia Penal se escuchara el veredicto condenatorio para René “El Brujo” Ungaro y Alan Funes, un sicario vació el cargador de su arma semiautomática 9 milímetros frente a una vivienda de la torre 2 de los monoblocks del Parque del Mercado en inmediaciones de Maestros Santafesinos e Isola. De los 13 disparos que se estima realizó el gatillero al menos tres impactaron en el hombro derecho y la pierna izquierda de Ramona Adriana Luque, de 63 años, quien murió en el lugar. Fuentes cercanas a la pesquisa indicaron que debajo del cuerpo de la víctima del homicidio encontraron un cartel que rezaba: "Con la mafia no se jode; la familia de los pibes se respeta".

Luque había sido pareja del abuelo de Brisa Amaral, quien fue testigo del crimen de Jonatan “Bam Bam” Funes en febrero de 2018 y luego fue involucrada como partícipe de una asociación ilícita cuyo liderazgo se asigna a los hoy distanciados Lautaro “Lamparita” Funes y René Ungaro. Brisa cerró a fin de 2018 en un proceso abreviado una condena a 3 años de prisión efectiva por asociación ilícita en calidad de partícipe.

Tiro a tiro o en ráfaga el calibre 9 milímetros sigue marcando como tendencia la banda de sonido de los barrios rosarinos. Y la muerte se puede presentar en cualquier momento. Los vecinos de Ramona Luque se mostraron apesadumbrados por su asesinato. “Era una vecina querida. Una mujer que no tenía problemas con nadie. Cuidaba a sus cuatro nietos. Una madre que sufrió mucho con su hija Isabella, una chica que murió por enfermedades que derivaron de su obesidad. Llegó a pesar 500 kilos y para internarla debieron sacarla con una grúa y llevarla en un camión”, explicó una vecina semblanteando la vida de Isabella Amaral, una mujer de 30 años que fue noticia por su obesidad mórbida en 2017. Tras demoler parte de su habitación el 15 de noviembre de 2017 la trasladaron a un hospital donde murió 9 días más tarde a raíz de complicaciones respiratorias.

>> Leer más: Condenaron a dos de los integrantes del clan Funes

“La mujer era abuela de Brisa, la que estaba con Bam Bam Funes el día que lo mataron”, advirtió otra residente del barrio. Es que Luque crío a Brisa desde que era muy pequeña, cuando era pareja del abuelo de la joven. De esa manera la vecina llevó la línea de recuerdos al lunes 5 de febrero de 2018. Ese mediodía el Audi A3 que conducía Jonathan Funes fue emboscado en el cruce de la ruta 14 y A-012, a 700 metros de la cárcel de Piñero. Bam Bam había ido a visitar a la cárcel a su hermano Lautaro En el viaje lo acompañó Brisa Amaral, que entonces tenía 18 años. Un auto les cortó el paso. Funes salió a correr, fue perseguido por Emiliano “Jija” Avejera, ex jefe de la barra de Newell's luego asesinado, y lo ejecutó. Brisa fue dejada viva por los tres sicarios que atacaron a Funes, pero amenazada.

Entonces los investigadores dudaron del relato de la chica, la investigaron y determinaron que había tomado las riendas del negocio de Los Funes tras el asesinato de Bam Bam, su hermano Ulises y la detención de Lamparita y Alan Funes. Por aquellos días los hermanos integraban las fuerzas del Brujo Ungaro. La calle dice que hoy están más que distanciados.

>>Leer más: Una ejecución a sangre fría conmocionó los monoblocks del Parque del Mercado

No es la primera pérdida mortal que sufre Brisa. En enero de 2020 Matías Amaral, uno de los hermanos de Brisa, fue acribillado con al menos 15 disparos en una vivienda usurpada del barrio República de la Sexta. La madrugada del miércoles 8 de enero un utilitario Renault Trafic blanco se estacionó frente a una casa usurpada de Ituzaingó 34 bis, como en una película policial bajaron al menos seis hombres armados y con ropa similar a la que usa la fuerza de seguridad provincial y al grito de "policías" patearon la puerta del garaje e ingresaron. Adentro estaba durmiendo Matías Amaral, quien fue ejecutado con múltiples disparos calibre 12/70 y 9 milímetros similares a los usados por la policía santafesina. Todo ello ocurrió frente a una joven que tenía un bebé en sus brazos.

image (3).jpg

Zona en guerra

Desde hace más de dos meses algunos vecinos de la zona sur, preferentemente de la franja que va desde los monoblocks del barrio Municipal o “Pimpilandia” hasta la zona más empobrecida de República de la Sexta pasando por Tablada y Saladillo, coinciden que el Brujo Ungaro tiró toda la carne al asador para unificar territorios bajo su reinado a pesar de estar preso en la cárcel de Piñero. “Al René los únicos que se le animan hoy son algunos locos sueltos que mejicanean (robar dinero o droga) a sus vendedores. Pero después son muy pocos los que no trabajan para él en esos territorios. El loco no anda con vueltas. Te manda la parca”, explicó un vecino que reside en uno de esos barrios.

Parque del Mercado es su territorio por excelencia, por nacido y criado en los monoblocks al este de Abanderado Grandoli y al norte del Municipal. Ramona vivía también ahí. Era viuda desde 2009, madre de tres hijos que militó la enfermedad de Isabella hasta que murió en 2017. A partir de ahí ayudaba a su hija Rocío con la crianza de sus cuatro hijos.

>>Leer más: Una ráfaga de 9 milímetros, la banda de sonido para el final del "Pitu Larva" en el Parque del Mercado

Las últimas dos décadas se escribieron con sangre en los monoblocks tanto sea del Parque del Mercado como del Municipal y alrededores: Pimpi Caminos vs. Lelio “Chapita” Ungaro; René "Brujo" Ungaro y la banda de Los Funes contra Alexis Caminos (hijo de «Pimpi») y el asesinado Ariel “Tuby” Segovia; el Brujo contra los Funes, solo para mencionar algunos de los nombres que animaron las crónicas policiales con sus enfrentamientos. Uno de los últimos que se habían hecho un nombre en el mundo del narcomenudeo por fuera del ala del Brujo fue Sergio Gustavo Suárez, el hombre de 36 años al que reconocían como “Pitu Larva” y vivía a unos 50 metros de la casa de Ramona Luque. La noche del lunes 7 de diciembre, cuando estaba jugando a la Play Station en el sillón de su casa, un sicario armado ganó el interior de la vivienda y con una ráfaga de pistola ametralladora lo mató sin dejarlo levantarse del sillón. Pero como suele suceder en territorios bajo fuego, matan y se sigue.

Los vecinos en los barrios de Rosario cuentan cada vez menos. Y como no, si los políticos que deberían acercarse a dar una mano “juegan al esclavo” como canta el Indio Solari. “Violencia es mentir”, canta en “Nuestro amo juega al esclavo”. Los vecinos tienen miedo.

Según se pudo reconstruir el martes alrededor de las 19.25 Ramona Luque dejó que uno de sus nietos mayores, de unos 10 años, cruzara a la Plazoleta Rodolfo Walsh a jugar. Fue entonces que los vecinos escucharon una serie de detonaciones en dos secuencias: cuatro balazos primero y luego otros ocho o nueve. Y en barrios como el Parque del Mercado cuando las armas se amartillan, el resultado es muerte. Según con quien se hable, a Ramona la asesinaron con dos mecánicas diferentes. “Dispararon contra la casa y los proyectiles la impactaron porque estaba detrás de una ventan”, coincidieron algunos. “A la mujer le tocaron la puerta y cuando abrió le dieron con toda”, explicaron otros vecinos. Este último relato se ajusta más a la versión de la aparición del cartel debajo de la víctima.

>>Leer más: Las condenas que sellaron un capítulo de la Banda de René

Los peritos indicaron que constataron 13 impactos en la facha y otros dos en un Ford Escort que estaba estacionado en las inmediaciones. “Todo lo que estamos viviendo es una locura. Ya no se puede más. Ramona estaba cuidando a sus nietos porque a su hija Rocío la atropellaron con un auto hace unos días y está internada”, indicó una vecina de la zona.

Desde el área de Prensa de Fiscalía se precisó que en el lugar fueron recolectadas 13 vainas de 9 milímetros y 3 balas deformadas. A pesar de que la muerte, sobre todo por asesinato, despierta morbo automático fueron pocos los vecinos que salieron a ver quién era la última víctima de homicidio en el barrio. El miedo a una nueva guerra en la zona los atormenta. La investigación del crimen de Ramona Luque quedó en manos del fiscal Patricio Saldutti, quien comisionó a efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para que recabaran testimonios y videofilmaciones de cámaras privadas o públicas.

Aclaración

Familiares de Ramona Luque desmintieron el lazo parental con Brisa Amaral, tal cual lo dio a entender este diario el miércoles después de que varios vecinos del Parque del Mercado refirieran que la chica era nieta sanguínea de Luque. Ese dato erróneo se basó en una interpretación vecinal del lazo parental que le fue transmitida al periodista que trabajó en un escenario de violencia callejera.

La realidad marca que el abuelo de Brisa Amaral tuvo hijos y nietos con al menos dos mujeres. De una de esas uniones nació Lorena, la madre de Brisa. De otro, en unión con Ramona Luque, nace Rocío, hermana de Isabella, fallecida a causa de obesidad mórbida. Ramona fue concubina de Amaral pero sin lazo sanguíneo con Brisa. Para los vecinos, ser la mujer del abuelo de Brisa la transformó naturalmente en nieta de Luque. Más allá de la sangre, ayer Brisa despidió a la mujer en su estado de Whatsaap con un sentido: "Siempre vas a estar en mi abuelita" y un corazón roto. Una mala interpretación sin intencionalidad alguna. El resto son datos de contexto de la violencia que vive el Parque del Mercado.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario