En un megaoperativo policial que incluyó 21 allanamientos en Rosario, el conurbano bonaerense y Capital Federal, siete personas fueron detenidas acusadas de integrar una banda de piratas del asfalto que operaba sobre la autopista Pedro Eugenio Aramburu, fuera de territorio santafesino. Once de esos allanamientos se registraron en Rosario, donde se produjeron tres de las detenciones. Intervinieron 120 efectivos de la policía rosarina y de la bonaerense.
Esta banda se dedicaba a asaltar camiones de lácteos, específicamente de leche, de primeras marcas como Ilolay y La Serenísima. Tras reducir la mercadería eran introducida en fábricas de helados de la provincia de Buenos Aires. Los piratas estaban organizados como una pequeña empresa.
"Es una banda integrada por delincuentes rosarinos y bonaerenses, muy bien organizada y estructurada en células, que realizaba hechos de piratería estándar y hechos en los que la carga era entregada y se denunciaban falsamente como casos de piratería del asfalto", explicó una fuente de la pesquisa.
Los roles. La organización tenía un jefe que contrataba distintas células independientes que trabajaban los distintos aspectos del golpe. Estaban los "gatilleros" que se ocupaban de asaltar a los camiones y llevar la carga a los depósitos. Ahí entraban en acción los "reducidores", que fraccionaban la carga. Y por último quienes colocaban esa carga en comercios formales que compraban la mercadería, algunos de buena fe y otros no. También había otras personas que conseguían los datos para dar el golpe.
"Los piratas del asfalto hoy trabajan en su inmensa mayoría por encargo. La carga que se roba ya está colocada previamente", explicó una fuente allegada a la pesquisa. Otro elemento que llamó la atención fue la logística utilizada por la banda.
Una fiscalía especial. Desde 2010 la provincia de Buenos Aires cuenta con fiscalías temáticas para hacerle frente a modalidades delictivas en constante evolución como es el caso de la piratería del asfalto. Una de ellas es la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) especializada en Piratería del Asfalto de Zárate-Campana, a cargo del fiscal Facundo Flores. El mismo que en octubre de 2010 desbarató una banda de piratas que había robado mercadería por casi diez millones de pesos. En aquella oportunidad fueron 50 allanamientos con 30 detenidos, todos en la provincia de Buenos Aires, en lo que fue el golpe más importante a una banda de piratas del asfalto en dos décadas.
Desde octubre pasado la UFI especializada en Piratería de Zárate-Campana comenzó a trabajar sobre distintos hechos de robo con camiones que transportaban lácteos en la autopista Rosario-Buenos Aires. "A partir de una serie de casos de piratería, y de otros robos que aparentaban haber sido cometidos bajo esa modalidad pero que eran ventas de mercadería consignada como robada en falsas denuncias, se empezó observar el accionar de esta banda", indicó uno de los voceros del caso. En ocho meses la gavilla dio al menos diez golpes, todos en distintos puntos de la autopista en jurisdicción de Zárate-Campana.
La pesquisa quedó en manos del oficial de la bonaerense Jorge Vera, subjefe de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Zárate-Campana. En los seguimientos sobre algunos de los integrantes de la gavilla se detectó que varios de ellos eran rosarinos.
Los rosarinos. Así desde la DDI se comunicaron con la Jefatura de Rosario y comenzó a operar la División Judiciales, a cargo del comisario Daniel Corbellini. Entonces hace dos meses comenzó el seguimiento de los sospechosos y se detectaron los domicilios en los que se movían. Así, el fiscal Flores, vía el Juzgado de Garantías Nº 3 de Zárate-Campana, tramitó un exhorto a la jueza de Instrucción Patricia Bilotta, quien autorizó los once allanamientos en Rosario.
A partir de las 3 de la mañana de ayer se ejecutaron las órdenes. Raúl A., de 47 años, fue detenido en Cereseto al 5500. Se le secuestró un flamante camión Scania, patente CGN 364, utilizado para mover las cargas hacia los depósitos de los reducidores.
Pablo C., de 32 años, fue apresado en un departamento de primer piso en Entre Ríos al 400. Y Hernán L., de 32, fue detenido en Boman al 3400. Los tres quedaron a disposición de la jueza Bilotta quien hoy a primera hora ordenará que se los traslade a Zárate. Además, en una casa de avenida del Rosario al 3300 se incautó un revólver calibre 32.
Complejo. "Ya no es como hace unos años que se juntaba un grupo de delincuentes acostumbrados a salir de caño (como en la jerga se conoce al ladrón a mano armada) en dos autos y robaban un camión en la ruta. La piratería se volvió un delito más complejo que demanda una fuerte estructura organizativa y el uso de tecnología de última generación para burlar los sistemas de seguridad", dijo un vocero de la causa. Este grupo parecía dominar esa exigencia.