Policiales

Agravaron la imputación a un policía por doble crimen tras una persecución

Estaba acusado de encubrir las muertes de Emanuel Medina y David Campos, pero tras el testimonio de dos compañeras quedó implicado en los homicidios.

Jueves 02 de Noviembre de 2017

Uno de los 17 policías acusados por encubrir el doble crimen de Emanuel Medina y David Campos, ocurrido el pasado 23 de junio en la zona sur de la ciudad, fue imputado ayer de homicidio agravado por su función policial a partir de nuevas evidencias sumadas a la investigación a cargo del fiscal Adrián Spelta. Se trata de Leonel Emiliano M., un agente de la Policía de Acción Táctica (PAT) detenido desde septiembre a quien dos compañeras incriminaron días atrás al revelar que lo vieron bajar de la camioneta policial que conducía, acercarse al auto estrellado contra un árbol en el que circulaban las víctimas y dispararle un tiro en la cara a quien viajaba como acompañante, para luego recoger la vaina servida y retirarse del lugar.

En ese marco ayer el acusado admitió que se acercó al auto y que se le escapó un tiro "en forma involuntaria" luego de advertir un movimiento adentro del auto y tropezarse, pero se declaró inocente y pidió perdón a los familiares de las víctimas presentes en la audiencia. También dijo que una de las compañeras que lo denunció había disparado al auto de las víctimas durante la persecución y que la otra levantó algunas vainas servidas de la escena.

La defensa rechazó la imputación al considerar que los relatos de dos coimputadas no son suficiente evidencia y destacar la actitud de su defendido de declarar y responder preguntas a todas las partes. Sin embargo, el juez Héctor Núñez Cartelle entendió que la acusación debía ser admitida en función de los argumentos del fiscal Adrián Spelta. Así, al igual que el resto de los policías involucrados (algunos con arresto domiciliario), Leonel M. seguirá bajo prisión preventiva hasta el próximo 13 de diciembre.

Nuevas evidencias

El pasado 23 de junio, minutos después de las 11 y tras una persecución policial de 28 minutos, el Volkswagen Up en el que circulaban Campos y Medina se estrelló contra un árbol en Callao al 5700. El vehículo fue rodeado por policías que, según testigos, dispararon sin piedad contra los ocupantes del auto que recibieron al menos catorce balazos.

En septiembre Spelta imputó a 18 efectivos que participaron en distintos momentos del operativo. Pero entonces, sólo el agente del Comando Radioeléctrico (CR) Alejandro Rubén B. fue acusado de homicidio calificado, los demás por encubrimiento. Hasta que días atrás dos empleadas policiales involucradas en el hecho ampliaron su declaración.

Sus dichos fueron revelados durante una audiencia de apelación de la prisión preventiva solicitada por la defensa de 14 imputados que tuvo lugar el lunes. Como informara este diario al día siguiente, en esa ocasión el fiscal Spelta adelantó entre la nueva evidencia colectada las revelaciones que las agentes de la PAT Jésica Elizabet L. y Roxana R. realizaran ante Núñez Cartelle en una audiencia a puertas cerradas.

El fiscal reseñó que las mujeres contaron que iban en una chata oficial manejada por Leonel M. quien, al llegar a la escena del hecho, bajó y le disparó a quien iba en el asiento delantero derecho del VW Up.

A ese relato, Spelta agregó ayer los testimonios de allegados que estuvieron con las víctimas las horas previas al incidente, así como informes balísticos sobre el proyectil que pudo haber causado la muerte de Campos, declaraciones de policías que no participaron del procedimiento y de trabajadores que vieron lo sucedido desde un obrador cercano. Testimonios que desmienten el enfrentamiento a tiros que la policía presentó en su versión inicial y abonan a la teoría de una ejecución que pretendió ser encubierta a través de las actas falseadas en sus contenidos.

Con esos elementos, el fiscal acusó a Leonel M. de haber disparado con su arma reglamentaria al menos un tiro que ingresó en el pómulo izquierdo de Campos para terminar alojado en la médula espinal. Balazo que ayer definió como "mortal". Luego, según la imputación, el agente recogió la vaina servida e introdujo en el acta policial datos falsos, entre ellos "la existencia de dos armas que fueron percutadas en manos de quienes no las tenían", dijo en alusión a las armas plantadas a las víctimas.

Declaró y respondió

Tras escuchar la imputación el acusado pidió la palabra. Primero se definió como "un policía correcto" que nunca tuvo problemas ni denuncias por su accionar. También aseguró que siempre quiso declarar pero que su defensa anterior , por una cuestión estratégica, le había dicho que no lo hiciera.

Leonel M. contó que su participación comenzó durante la persecución, cuando al volante del móvil 6974 (una camioneta Chevrolet S 10) avistó el VW Up en Circunvalación a la altura de Pueblo Nuevo y comenzó a seguirlo.

Antes de llegar a bulevar Oroño, recordó, pudieron ponerse a la par. "La agente Roxana R. le disparó al auto y dijo «le dí, le dí». Le dije «guardá eso que vas a hacer cualquier cosa», porque había muchos vehículos", narró. Luego presentó su versión sobre la secuencia por la que terminó acusado de homicidio, en la que admitió que se le "escapó un tiro" y que una de las compañeras que lo denunció se puso a levantar vainas de la escena.

El acusado respondió preguntas del fiscal y de las abogadas querellantes que representan a las familias de las víctimas. Afirmó que no fue él quien recogió la vaina servida de su arma reglamentaria y deslizó que eso pudo haberlo hecho su compañera Jésica L.

También dijo que nunca percibió que Campos y Medina estuvieran armados, que él disparó hacia abajo luego de tropezar mientras retrocedía. Finalmente, volvió a pedir perdón a las familias.

El defensor Marcelo Argenti rechazó la imputación por "extemporánea y falta de evidencias". Amparado en la declaración de Leonel M., valoró que el joven admitiera haber disparado por negligencia pero cuestionó que se le impute el homicidio cuatro meses después a partir de "dos coimputadas que no están obligadas a declarar bajo juramento y que sólo buscan mejorar su situación procesal".

El fiscal Spelta replicó que las evidencias contra el agente de la PAT no están sustentadas sólo en el relato de sus compañeras sino en un abanico de pruebas que en algunos casos, como por ejemplo los informes balísticos y otras pericias, requirieron tiempo para poder establecerse. Y afirmó que, por la trayectoria del balazo que a priori mató a David Campos (para el fiscal, según la autopsia, el joven "estaba con vida" antes de ser alcanzado por ese último plomo), y por las características del arma que lo efectuara, tuvo que ser el ahora imputado quien lo disparó.

Admitida

En ese marco, el juez optó por admitir la acusación. "Entiendo que las evidencias involucran a M. con la autoría del disparo que podría ser el mortal. No está claro quién recogió la vaina de ese proyectil; el acusado dice que fue una de sus compañeras, pero no se entiende que primero hayan querido encubrirlo y ahora lo estén acusando", sostuvo Núñez Cartelle, para agregar: "Lo que el acusado describe como accidental podrá ser debatido con pericias más profundas, pero estos elementos ya son suficientes para admitir la imputación".

Así, Leonel M. quedó imputado de homicidio calificado por abuso de función o cargo, en su carácter de miembro de una fuerza de seguridad, en concurso real con falsedad ideológica en carácter de autor. La imputación se agrega a la que ya tenía por encubrimiento doblemente agravado.

El policía continuará con prisión preventiva hasta el próximo 13 de diciembre, cuando vencerán los arrestos de los 18 efectivos imputados por el hecho luego de que ayer Núñez Cartelle aceptara hasta esa fecha la prórroga de las medidas cautelares para otros tres efectivos cuyos plazos de encierro estaban por caducar el próximo viernes.

en el lugar. Según la acusación, Leonel M. disparó a quien viajaba como acompañante en el VW Up en Callao al 5700.

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