Tres hombres se sentaron en el banquillo de los acusados por el homicidio de Mauro Pereyra, un albañil de 27 años asesinado en abril de 2019 cuando charlaba con dos amigos que resultaron heridos en la vereda de Margis al 5000. Se trata de Martín Ramón Castelli, Brian Agustín “Locato” Torres y a Miguel Angel Galván, para quienes el fiscal Adrián Spelta pidió una pena de 25 años de cárcel como coautores de un homicidio y dos tentativas agravadas por el uso de arma de fuego. El juicio oral comenzó este viernes ante un tribunal integrado por los jueces de primera instancia Hernán Postma, Pablo Pinto y Nicolás Foppiani.
Según la investigación, el fatal ataque a tiros tenía como objetivo amedrentar o silenciar a a dos de las víctimas que al día siguiente debían declarar en Fiscalía respecto de una balacera de la que habían sido testigos, que tenía como trasfondo la pelea entre dos familias por el narcomenudeo en la zona.
Tiros
Apodado “Diente”, Pereyra tenía una hija de 6 años, hacía trabajos de pintura y albañilería y vivía en una pensión ubicada en Margis al 5000 B. “Era muy respetuoso y trabajador. Llevaba a su hija al colegio y saludaba a todos los vecinos. No parecía que anduviera en nada narco ni cosas raras”, lo recordaron vecinos ante la consulta de este diario al día siguiente de su asesinato ocurrido el 14 de abril de 2019.
Ese día Diente estaba hablando con con Rodolfo Antonio “Toto” C. y Sergio Orlando “Tongo” S. frente a la casa de este último de Margis al 5000 B cuando, cerca de las 20.20,pasó por el lugar un Chevrolet Corsa blanco con vidrios polarizados. Desde el vehículo partió una ráfaga de balas que alcanzó a los tres vecinos.
Los heridos fueron llevados al Hospital Roque Sáenz Peña. Rodolfo quedó fuera de peligro, a pesar de haber recibido un balazo en la axila. Sergio debió ser derivado al Heca con un tiro en el pecho y otro en el muslo que lo dejaron en estado delicado. Y Mauro murió minutos después del ataque con un balazo en el pecho y otro en el cuello.
Un mes más tarde, el 20 de mayo de ese año, dos de los presuntos ocupantes del Corsa fueron apresados luego de una persecución por barrio Plata. Por allí circulaban Locato Torres y Ramón “Hermano del Emita” Castelli en un Volkswagen Gol Trend y cuando notaron la presencia de un móvil del Comando Radioeléctrico intentaron esfumarse de la zona. Así se originó una persecución hasta que en Castellanos al 5300 los sospechosos se bajaron del auto e intentaron meterse en una casa, pero fueron detenidos.ç
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Un poco más tardó en caer Galván, detenido a fines de junio de ese año en su casa cercana al lugar del hecho. Si bien el hombre negó durante la audiencia imputativa aceptó declarar y responder preguntas para proclamar su inocencia _alegó que ese día había estado en un velorio y en el cementerio por la muerte de un familiar_ el fiscal Spelta le atribuyó haber realizado los disparos sin bajar del auto y con “claras intenciones” de matar a las víctimas.
Más de dos años después del crimen Galván, de 35 años, Castelli y Torres, ambos de 23, afrontan desde ayer una posible pena de 25 años de cárcelo acusados del homicidio de Diente y los respectivos intentos de asesinato de los otros dos vecinos, imputación que incluye además de la portación ilegal de una pistola calibre 9 milímetros.