Policiales

Admiten que un testigo en peligro declare antes del juicio

Se trata del novio de una joven asesinada el 15 de enero. Está bajo amenaza de muerte en el marco de la pelea entre los Funes y los Caminos.

Miércoles 21 de Marzo de 2018

El juez de garantías José Luis Suárez admitió ayer un pedido extraordinario presentado por la Fiscalía para que un testigo protegido declare lo antes posible, sin esperar el juicio oral, en la investigación por el crimen de Marcela Alejandra Díaz, asesinada a balazos el pasado 15 de enero. Por este asesinato fueron imputados Alan Elio Funes y Jorgelina Andrea Selerpe. El testigo en peligro es el novio de la víctima, quien también fue herido en el ataque, y el fundamento de la medida radica en que el muchacho está amenazado de muerte en la guerra desatada entre las bandas de los Funes y quienes responden a Alexis Caminos. Marcela Díaz era hermana de Ariel "Tubi" Segovia, uno de los aliados del hijo del ex jefe de la barra brava de Newell's, Roberto "pimpi" Caminos.

Los defensores de Funes y Selerpe, los abogados Juan Pablo Audisio y Laurito Federico, rechazaron el pedido realizado por el fiscal de la Unidad de Homicidios Ademar Bianchini aduciendo que la vida del testigo no corre peligro y que las heridas que sufrió por el ataque no le impedirían declarar en un juicio. "Voy a considerar como que el testigo padece una enfermedad grave y que su vida está en riesgo por las razones que son de público conocimiento. Existe temor en él", indicó el juez Suárez al momento de resolver. Las "razones de público conocimiento" están dadas en que al ser sobreviviente del asesinato de su novia, acribillada a balazos, el testigo quedó en la mira de sus atacantes.

Múltiples acusaciones

A las 11.15 de ayer Alan Funes y su pareja, Jorgelina "Chipi" Selerpe, ingresaron a la sala de audiencia escoltados por efectivos del Grupo Especial de Operaciones Penitenciarias (Geop). "Chipi", de 24 años, está acusada en tres carpetas judiciales por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación de arma de guerra en concurso real y tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego; tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra; y asociación ilícita.

Alan, de 19 años, es el menor de los hermanos Funes y en su guerra contra los Caminos fueron asesinados su madre, Mariela Griselda Miranda, y dos de sus hermanos: Ulises y Jonatan. Otro de sus hermanos, Lautaro (supuesto líder de la banda), también está preso en la cárcel de Piñero. A Alan lo imputan en cinco expedientes por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación de arma de guerra en concurso real y tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego; asociación ilícita; amenazas simples; abuso de armas; homicidio agravado por la utilización de arma de fuego en grado de tentativa y portación de armas de fuego, portación ilegítima de arma de fuego de guerra y tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra.

Desde una moto

Díaz tenía 36 años cuando la noche del 15 de enero circulaba en moto con su pareja (Nahuel G., de 25 años) y fueron cruzados por un Volkswagen Surán en pasaje Lejarza al 5600. Desde el vehículo los acribillaron a tiros. Nahuel recibió un disparo en una pierna y otro en un brazo. Sobrevivió al ataque y quedó como único testigo. A partir de ese momento el muchacho quedó bajo protección del programa de testigos de la provincia.

En ese marco, ayer el fiscal Bianchini solicitó una medida de anticipo de prueba para lograr asegurarse el testimonio de Nahuel G., quien está custodiado y bajo amenaza de muerte.

Bianchini basó su requisitoria en el riesgo de vida que pesa sobre el testigo y, si bien no se manifestó abiertamente en la audiencia, la posibilidad que al declarar la tensión sobre el mismo disminuya. El pedido fue abiertamente rechazado por los defensores de Funes y Selerpe, quienes indicaron que no había razón para una medida de planteo extraordinario. "No es una medida de la que se tenga que abusar", explicó en su planteo el abogado Laurito Federico. Puesto a resolver el juez Suárez le dio la derecha al pedido de la Fiscalía y giró el pedido a Oficina de Gestión Judicial (OGJ) para que programe una audiencia en la que Nahuel G. pueda prestar declaración, que será resguardada hasta el juicio oral. Y en caso que al momento de celebrarse el mismo si testigo no está imposibilitado, prestara su testimonio ante el tribunal.

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