El ex esposo de Rosana Galliano, la mujer asesinada hace un año en un barrio privado del partido
bonaerense de Exaltación de la Cruz, ratificó hoy que no tiene “nada que ver” con el
crimen y expresó su disposición a declarar ante la Justicia “entre febrero y marzo”.
“Yo no tengo absolutamente nada que ver con la muerte de mi esposa, a pesar de que hubo
muchas cosas que se dijeron, que la edad (le llevaba 30 años de diferencia a su ex mujer), que el
famoso llamado por teléfono, que los golpes, los malos tratos, nada de eso es verdad”,
enfatizó José Arce.
Admitió que él ha “quedado como el principal sospechoso” del homicidio “por
el solo hecho de ser el marido, más cómo se dio el accidente de la muerte de Rosana”, dichos
que enseguida corrigió: “no la asesinaron, la fulminaron, la acribillaron, fueron seis tiros,
cuatro tiros impactaron en el cuerpo de ella”, dijo.
“Lo que dijo la familia de mi esposa, que yo era ladrón, que yo era traficante de
armas, era traficantes de drogas, que mataba gente a sueldo... si una sola cosa hubiese sido
verdad, yo no estaría hablando con usted”, sostuvo Arce, de 60 años, en declaraciones a Radio
10.
En ese sentido, acotó: “yo estoy tranquilo, en paz, creo que para febrero o marzo voy a
testificar, en indagatoria o como testigo, espero que sea pronto”.
Consultado sobre la marcha de la investigación, remarcó que “estuvo siempre en marcha,
sigue a fondo, no es verdad que la causa está parada”.
Recordó que con Galliano llevaban seis meses separados pero antes del crimen “la
relación estaba bien” entre ambos, “era de amistad, no de guerra ni de enojo, en
absoluto”.
Dijo que los dos hijos varones de ambos, uno de 4 años y el otro de 6 años,
“siempre” vivieron con él desde la muerte de la mujer y expresó que “cada cuatro
meses” los lleva “a una asociación de psicólogos en Pilar”.
“Hago de padre y de madre, los crío”, sintetizó.
Galliano, de 29 años, fue asesinada el 16 de enero de 2008, cuando se disponía a cenar en el
barrio privado El Remanso junto a su hermana Mónica, en la casa de Arce, con quien atravesaba un
conflictivo proceso de divorcio.
La mujer recibió un llamado a su teléfono celular y salió al jardín, ya que dentro de la casa
no tenía señal, oportunidad que fue aprovechada por una persona para asesinarla de cuatro balazos
con una pistola calibre 11,25 y luego huir.
Los investigadores están convencidos de que el crimen fue cometido por un sicario y estaría
motivado por un drama pasional o económico.
En un primer momento, fue detenido el jardinero Daniel González, a quien le atribuyeron ser
uno de los presuntos amantes de la mujer, pero recuperó rápidamente la libertad, en el caso que es
investigado por el fiscal de Zárate-Campana Marcelo Pernici. (Télam)


























