Policiales

A pesar de que hubo una baja de homicidios, se incrementó un 45 por ciento el de mujeres

Los datos surgen de un informe preliminar en el que se destaca lo ocurrido en los últimos cuatro años. Alto índice de uso de armas de fuego

Miércoles 11 de Abril de 2018

Contabilizados los totales de 2017, los homicidios en la provincia de Santa Fe muestran un retroceso del 35% en cuatro años, lo que retorna a los indicadores de 2011. Pero otros guarismos asoman como más sobresalientes en los últimos números recogidos por el Ministerio Público de la Acusación (MPA-Fiscalías). La tasa de homicidios que en 2014 llegó a 13,6 muertes por cada 100 mil habitantes en la provincia declinó en 2017 a 8,7 cada 100 mil.

Al mismo tiempo, las muertes de mujeres treparon un 45% en los últimos tres años. Y sigue siendo muy fuerte el contraste entre el alto uso de armas de fuego como medio empleado para causar la mayoría de las muertes en Rosario y Santa Fe, los dos distritos con mayor cantidad de hechos, y el resto de los departamentos, donde la participación de este tipo de armas es menos marcado, lo que redunda en tasas más leves.
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Baja y sube
Respecto del alza de homicidios de mujeres, el remarcable dato merece consideraciones. La tasa creció 5 puntos pasando en un año de 12% a 17% del total de asesinatos. Pero mientras la ratio de mujeres fallecidas subió (un 11,5% de 2016 a 2017) al mismo tiempo la de varones bajó (un 26,4%).
La curva de mujeres muertas cada 100 mil habitantes trepó en los últimos tres años un 45% mientras que la de varones en el mismo lapso decayó un 43,1%.
En definitiva, en un marco del descenso del número general de asesinatos, la proporción de mujeres muertas crece, y la de hombres cae. En 2013 en la provincia la proporción de varones asesinados era 13 veces mayor que las mujeres. En 2017 la brecha se redujo siete veces.
Si estas cifras se trasladan a número de personas, se verifica que en toda la provincia en 2014 hubo 34 mujeres víctimas de homicidio contra 426 varones. Pero en 2017 las víctimas mujeres fueron 51, en tanto que los varones 248.
En relación a la suba de muertes de mujeres no está definido qué porcentaje de esos ataques son femicidios, es decir, los hechos en el que la explicación de la agresión letal sufrida por las víctimas está en su condición de mujeres, casos extremos de violencia de género. A modo de ejemplo elemental: la muerte de una anciana en un instituto psiquiátrico atacada a golpes por una paciente el pasado domingo en Rosario no es un femicidio.
Con una salvedad
En relación a la cantidad de víctimas por departamento, en Rosario las muertes bajaron año a año en los últimos cuatro desde el pico histórico de 271 homicidios corroborado en 2013. En 2014 hubo 255 muertes, 234 en 2015, 179 en 2016 y 162 el año pasado, lo que retrocede a las tasas de 2011 pero aún está lejos de los promedios de 120 muertes anuales que predominaron entre 2002 y 2010.
Una importante salvedad: en el año en curso en Rosario es marcada, durante los tres primeros meses y lo que va del cuarto, una tendencia a la suba de los homicidios. Concluido el primer trimestre de 2017 las muertes en el departamento Rosario eran 42, en tanto que este año las mediciones preliminares del MPA marcan 52 al 31 de marzo (un 25% más). Y ya en este organismo estiman segura una aceleración para cuando concluya 2018. Si se ofrecen estos números ahora es porque el procesamiento de datos a año vencido (2017) necesariamente se realiza en los primeros meses del año posterior, que es en este caso cuando las muertes provocadas intencionalmente en Rosario están creciendo.
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Armas de fuego
Otro aspecto importante para el análisis de asesinatos es el medio empleado para su concreción. Se observa que en los dos tercios de los casos (66,9%) en 2017 fueron cometidos por arma de fuego. Esa proporción en el departamento Rosario es más alta porque en ocho de cada diez hechos las víctimas murieron por heridas de bala.
En este apartado surge un dato muy relevante para entender un rasgo que explica la mayor violencia en los dos departamentos más poblados de la provincia, que son también los que concentran más del 80% de los crímenes. En estos dos distritos el uso de armas de fuego en los casos fatales es muy alto (80% de los casos en Rosario y 66% en Santa Fe) pero si se excluye a esos dos departamentos la porción del total de homicidios cometidos con armas de fuego es del 35%.
La diferencia tan abrupta en las muertes según el medio utilizado para concretarla incorpora un interesante punto de examen. "Estamos con muchas más posibilidades de comprender y articular políticas entre distintos sectores del Estado para interrumpir los ciclos de violencia cuando advertimos una diferencia tan notoria en las tramas de ataques homicidas. Es muy fuerte en los departamentos La Capital y Rosario la incidencia del arma de fuego en el mayor resultado de muerte. En el resto de los departamentos donde los homicidios son bajos es menor el uso de este medio para causar la muerte", dijo Augusto Montero, investigador de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y uno de los responsables y redactores del informe del Ministerio Público de la Acusación.
Seis de cada diez
El estudio del MPA también repara en el estado de las investigaciones o el esclarecimiento de los asesinatos cometidos. Para ello se utiliza un indicador que se denomina de "individualización formal". Se considera que un homicidio tiene un sospechoso identificado como autor cuando el fiscal que maneja el caso ha dispuesto medidas formales para concretar su detención, como por ejemplo librado orden de captura. El corte para los casos de 2017 es cómo se encontraban las investigaciones de asesinatos al 13 de marzo de 2018. Esto es porque los implicados pueden surgir, en ocasiones, tiempo después de ocurridos los hechos.
En este sentido en seis de cada diez investigaciones abiertas por los fiscales de homicidios en toda la provincia durante 2017 se individualizó un presunto autor. En el 44% del total de casos ese acusado fue llevado a una audiencia imputativa. En un 6,7% el imputado fue presentado a la Justicia de Menores, en el 7% de los hechos hay pedidos de captura no concretados, y en el 2,5% el caso está cerrado con autor identificado y sin audiencia imputativa.
En el departamento Rosario el porcentaje de individualización formal de autores para los casos de 2017 fue del 52,7% del total. El 32,7% fueron llevados por los fiscales a audiencia ante los jueces, el 11% tuvo pedido de captura y el 7,7 % tiene causa abierta en juzgados de Menores. En Santa Fe la tasa de esclarecimiento fue un poco más alta: llegó al 58,1%.
Aunque las tasas de esclarecimiento aún se consideran bajas, están subiendo. Según Montero, esto tiene que ver con el menor número de crímenes, que permite a los investigadores concentrarse en menos hechos, y en el caso de Santa Fe con la circunstancia de que el plantel de fiscales de homicidios pasó de dos a cinco.
"Para los investigadores la tasa de detección de autores de homicidios en Santa Fe es similar a la de países avanzados"
Comparando
Montero también destaca que las tasas de individualización de autores de homicidios no son bajas sino que son en Santa Fe acordes a los estándares de países como Estados Unidos, donde el último informe del FBI sitúan en 59,7% la tasa de esclarecimiento de homicidios. En Canadá, indica Montero, la tasa es 75% de crímenes aclarados con la salvedad de que se trata de un país con muy bajas tasas de delitos contra la vida.
En rigor, los homicidios que plantean más dificultades para el esclarecimiento en Rosario son aquellos ligados a un delito precedente, por ejemplo los casos relacionados con narcotráfico u otras economías delictivas.
La tasa de individualización formal de autores de homicidios en el resto de los departamentos (excepto Rosario y La Capital) crece de una manera muy marcada, abarcando al 84% del total. Los avances en las investigaciones se relacionan con las características demográficas, poblaciones mucho menos vastas y con conflictos menos complejos, aspectos que complican el anonimato de los autores.
En caída
Las consideraciones finales del informe marcan que las muertes violentas intencionales en la provincia disminuyeron un 21.5% de 2016 a 2017. En Rosario la caída fue del 9,5%. La tasa de homicidios de Rosario para 2017 fue 12.8 muertes cada 100 mil habitantes. Llegó a superar las 20 muertes cada 100 mil en 2013.
Como se dijo, el 17% de las víctimas del total fueron mujeres, que habían representado el 12,1% del total en 2016, el 10% en 2015 y el 7,4% en 2014. Este incremento de la proporción no sólo se debe a que la cantidad de víctimas mujeres aumenta, señalan en el MPA, sino que la de varones desciende desde el mismo momento, el año 2014.
En Rosario en 2017 las mujeres fueron el 12,3% del total de víctimas de homicidios.
Dos tercios de las personas asesinadas en 2017 fueron víctimas de ataques con armas de fuego. En ningún lugar como Rosario es tan alto este registro: ocho de cada diez crímenes fueron a tiros.
Los meses de diciembre (13%), enero (10%) y abril (10%) presentaron la mayor concentración de hechos, en tanto que en agosto y septiembre se registraron las cifras más bajas (4,7%) Las mismas tendencias se observan los años previos y son semejantes tanto en los departamentos Rosario como La Capital.

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