Ayer el planeta alcanzó otro recórd lúgubre, cuando el conteo de fallecidos global por Covid-19 superó la cifra de 100 mil. La estadística actualizada del mapa digital de la Universidad Johns Hopkins contabilizaba 100.376 fallecidos, 1.650.210 infectados y 368.669 enfermos recuperados. Esta última es la única cifra alentadora. Estados Unidos sigue distanciándose de los demás países, con 475.749 casos confirmados, 18.316 muertes y solo 27.744 recuperados. Nueva York es el principal foco infeccioso y comenzó a utilizar fosas comunes en una isla vecina a la metrópolis. La situación también sigue siendo muy grave en Europa, en especial en cuatro grandes naciones del continente: España, Francia, Italia y Gran Bretaña, mientras Alemania muestra cifras mucho más alentadoras. El hito de los 100.000 fallecidos se superó un Viernes Santo distinto de cualquier otro (ver aparte) y mientras algunos países avanzan cautelosamente hacia la reapertura de sectores de sus economías pese a las objeciones de los expertos sanitaristas, que ven lejano aún el momento propicio.
































