Hace meses que Juan Becerra, director de Servicios de Salud de la Municipalidad de Rosario no para. Como tantos otros trabajadores del área dedica la mayor parte de su día a atender las múltiples necesidades que la pandemia impuso al sistema de salud, que llegó a estar al borde del colapso más de una vez. Ahora, a casi dos semanas de una disminución diaria de contagios (con un promedio de 600 por jornada) admite que hay cierto alivio y esperanza pero que los equipos de salud todavía no pueden descansar ni confiarse, y que lo mismo debería ocurrir entre la población. "Estamos trabajando sin pausa y hay preocupación (entre los médicos y enfermeros): que la gente crea que ya no hay riesgos y en unos meses tengamos un problema mayor".
En diálogo con La Capital, el funcionario, que recorre en forma constante los efectores públicos municipales (hospitales y centros barriales) hizo un análisis de lo que está ocurriendo en la ciudad.
"Hay un descenso de consultas en general, y la demanda en las guardias (en la parte pública) fue bajando, pero no es un descenso muy marcado. Además los porcentajes varían de acuerdo a la zona y al efector y eso depende de distintas cuestiones", señaló.
La ocupación de camas críticas en el Hospital de Emergencias "Clemente Alvarez" (Heca), por ejemplo, sigue siendo alta, aunque bajó el porcentaje de ocupación de pacientes con Coronavirus, que actualmente está en el 30% (cuando en el peor momento -hasta la fecha- llegó al 75%). "En el Heca hay que considerar que como es un referente en emergencias y traumas, y la actividad en la ciudad volvió casi a la normalidad, por eso se necesitan reservar camas para ingresos por accidentes viales, por hechos de violencia, con lo que otros efectores están recibiendo más pacientes con Covid", describió.
Un dato que se anota dentro de los marcadores alentadores es que hay una disminución del 20% en las consultas de personas febriles en la guardia del Clemente Álvarez.
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Pero el médico pone el acento en que no se pueden sacar conclusiones parciales. Lo dice él, y lo vienen diciendo todas las autoridades, tanto municipales como provinciales.
Apurarse a bajar la guardia respecto a los cuidados en relación al Covid, porque la ansiedad y la necesidad empujan a pensar que lo peor ya pasó, es un error, y un error que puede salir caro. "La tendencia a una mejoría de la situación no está establecida", puntualizó.
Movimientos
"El SIES sigue trabajando a full con mucha demanda y traslados. No hay un gran alivio ni mucho menos. También estamos viendo que la gente que se interna y que se complica es de mediana edad, muchos de los cuales no tienen factores de riesgo (o uno puede pensar en cuestiones manejables) y después se agravan", analizó el profesional.
El hecho de que durante el fin de semana pasado tantas personas se hayan movilizado a los parques, al río, saber que las reuniones familiares y afectivas se multiplican alentadas por jornadas más que agradables en cuanto a la temperatura (aún cuando siguen prohibidas) son motivo de preocupación para los médicos "que están agotados, que en muchos casos no paran desde febrero, que tienen un gran estrés por el riesgo al contagio, porque otros compañeros se enferman o deben aislarse por ser contacto estrecho de familiares con Covid", comentó.
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"Debemos ser muy precavidos, nadie sabe a ciencia cierta el comportamiento de esta pandemia y los modos de contagio son muy sutiles. Hoy el virus sigue con alta circulación en Rosario y relajarse o sumar actividades como si no pasara nada puede generar que los números de casos aumenten de nuevo en 10 o 15 días", agregó.
Acciones
Que Santa Fe y Rosario (en particular) hayan decidido sostener las restricciones de movimiento a la noche fue una medida que sin dudas trajo sus efectos, dice Becerra, pero no quiere dejar de mencionar que buena parte de este aparente amesetamiento de contagios también se debe a las acciones que se tomaron desde Salud Pública.
"Tenemos los laboratorios trabajando a full, hay más de 500 personas pertenecientes al área (y a las que se sumó gente de la UNR, de la UGR) y que están haciendo un trabajo inmenso durante las 24 horas en cuanto a contactar a los positivos y hacer los seguimientos, lo que permite aislar con mucha rapidez a los sospechosos y cortar las cadenas de contagio; hay 41 centros de salud haciendo testeos rápidos, con resultados inmediatos, que nos ayudan a actuar con celeridad. Aislamos gente en el Hipódromo enseguida cuando no tienen cómo sostener el distanciamiento con otros. Todo esto hace a la foto completa", reflexionó Becerra.
Volver
El médico adelantó que ya se está trabajando en la "nueva normalidad" y que los centros de salud se están preparando para volver a retomar todas las consultas que se postergaron por el Covid. "Es un regreso con cautela pero estamos atentos a este desafío, que es volver a cubrir no sólo las urgencias sino todas las prácticas ambulatorias y los controles por diversos problemas de salud, que son fundamentales".
"Que el entusiasmo porque hay menos casos no nos impida seguir reforzando los controles, tanto dentro de los equipos de salud como en la población general. Es el momento para insistir y sostener las medidas de prevención: barbijo, distanciamiento, no hacer reuniones, porque lo que vemos es que en la cadena de contagios, que se sigue dando, muchos tienen síntomas leves pero casi siempre hay uno que la pasa muy mal. Eso es lo que tenemos que evitar".
En torno al virus quedan enigmas. No se sabe realmente cuánto dura la inmunidad, hay personas que se contagian más de una vez. "Sí sabemos que no es la gripecita que afecta a los abuelos, la evolución es compleja y desconocida en muchos aspectos. Yo sugiero que nos sigamos cuidando, cada uno, que cuidemos a nuestros padres, a las personas mayores, a los vulnerables, hemos visto situaciones muy tristes y complicadas en este tiempo y aún no dejamos de verlas".