Hasta este viernes en Italia se llevaban contabilizados 22.170 fallecidos por culpa de la pandemia por el coronavirus, por lo que el caso del hogar de ancianos Pio Albergo Trivulzio de Milán, fue calificado como una "masacre".

Hasta este viernes en Italia se llevaban contabilizados 22.170 fallecidos por culpa de la pandemia por el coronavirus, por lo que el caso del hogar de ancianos Pio Albergo Trivulzio de Milán, fue calificado como una "masacre".
Y es que de acuerdo a los medios locales, en la residencia para adultos mayores han fallecido 190 personas desde el inicio del brote de covid-19.
Las denuncias nacieron desde los propios funcionarios quienes aseguraron que el hogar minimizó el riesgo de infección, aunque desde el recinto afirmaron que no actuaron mal, sino que simplemente no tenían los kits necesarios para testear a todos sus residentes.
El geriátrico de Milan, un caso emblemático
En una Italia paralizada por la epidemia de Covid-19, atónita ante la tragedia colectiva que significan más de 22.000 muertos por coronavirus y un contagio que, aunque con tendencia a la baja, no cede, crece el escándalo por lo ocurrido en decenas de RSA (residencias sanitarias asistenciales), como le dicen a los hogares de ancianos, no solo de Lombardía, el epicentro del brote, sino también de otras regiones.
Allí hubo una tragedia: según datos del Instituto Superior de Sanidad, en 600 residencias para ancianos se registraron al menos 1400 muertes por Covid-19 desde el 1 de febrero, es decir, antes de que comenzara la crisis el 21 de febrero, cuando salió a la luz el primer caso confirmado italiano del nuevo virus.
"No supimos proteger a nuestros ancianos. Es el símbolo de una derrota, de una catástrofe ", admitió al Corriere della Sera un médico del Instituto Don Gnocchi-Palazzolo, histórica residencia de ancianos de Milán.
En la capital financiera de Italia el caso más escandaloso es el del Pío Albergo Trivulzio, el polo geriátrico más grande del país y famoso por haber significado el inicio de "Tangentópolis", el escándalo de coimas que en 1992 certificó la defunción de los partidos políticos tradicionales. Hace 28 años el director de este centro, Mario Chiesa, fue el primer arrestado por los fiscales del equipo de Mani Pulite (Manos Limpias).
Paradojas del destino, la policía financiera, esta vez con mascarillas, antiparras y guantes, volvió a ingresar hace un par de días a ese lugar para secuestrar historias clínicas de pacientes y demás documentos administrativos, en el marco de una de las decenas de investigaciones penales que diversas fiscalías han puesto en marcha en contra de las autoridades de este establecimiento, así como de varios otros de la provincia de Milán -donde desde febrero hubo 700 decesos- y otras ciudades de la región. La hipótesis de delito es homicidio culposo plúrimo y epidemia culposa.
Sólo en el Pío Albergo Trivulzio desde enero murieron unos 230 ancianos, cuyos hijos se encuentran en pie de guerra: quieren entender qué paso con sus padres, que de repente se vieron en la vorágine de focos infecciosos e incluso abandonados por el personal, que comenzó a contagiarse. En el marco de las investigaciones sobre RSA de Lodi, Cremona, Brescia, Sondrio y Lecco, la policía financiera allanó hace dos días incluso la sede de la región Lombardía, que para muchos sería la verdadera responsable del desastre.




Por Matías Petisce