Los españoles llenaron ayer las calles, plazas y parques para hacer ejercicio al aire libre y gozar del clima primaveral por primera vez en siete semanas, pese a que el coronavirus sigue cobrándose muchas vidas. Pero España, estiman los especialistas del gobierno, ya pasó lo peor y puede ir retomando la vida normal. En las últimas 24 horas fallecieron 276 personas por el coronavirus.
Ayer se vieron miles de personas en las playas de Cataluña y de media España, gente con el torso desnudo, otras con equipo de gimnasia que salía por fin a correr, ciclistas, familias completas, ancianos. Todos con una sonrisa amplia, feliz. Se detectaba un alivio generalizado por salir finalmente del encierro hogareño tras nada menos que cincuenta días de confinamiento. Hubo hasta "colapsos" puntuales en las grandes ciudades, algún percance aislado y las fuerzas de seguridad tuvieron que reconducir la actividad de algunos deportistas que se pasaban de la raya.
España, como gran parte de Europa, está dejando atrás el invierno. Ayer fue, pese al calendario, una jornada estival, con altas temperaturas. A las seis de la mañana ya había mucha gente dispuesta a comenzar a hacer ejercicio fuera de sus casas en las principales ciudades, hasta el punto de que a las nueve muchos de los ansiosos deportistas ya habían agotado sus energías y se volvían a sus hogares. Entonces el espacio público quedó a disposición de los que preferían pasear con tranquilidad, charlando y gozándose el paisaje.
En Valencia, llamada "la ciudad del running" por su reconocida afición atlética, se vio invadido un popular circuito de cinco kilómetros desde el amanecer, con los deportistas activos trotando hacia la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde está ubicada la línea de meta del maratón anual de la ciudad, con el que siguen soñando muchos de los que ayer volvieron a correr.
Pero la salida masiva hizo inviable el mandato de mantener la distancia social, a pesar de que voluntarios, patrullas de la policía local y nacional y los propios "runners" a viva voz intentaron organizar a la verdadera marea de corredores valencianos, que hasta habían hecho cola, para devorar sus primeros kilómetros postcoronavirus. A las las siete era ya misión imposible mantener una distancia prudente.
En la costera ciudad de Alicante también la gente se volcó masivamente a la actividad deportiva. Los paseos costeros y el llamado "anillo deportivo" de la ciudad, recibieron una numerosa afluencia de alicantinos dedicados a atletismo, ciclismo y también al patinaje. La policía local multó a cuatro surfistas y tres bañistas y debió disolver a grupos que jugaban al voleyl en la playa, espacio que permanece cerrado al público.
Similares escenas se vivieron en prácticamente todas las ciudades de España, grandes o pequeñas. Es que los 50 días de confinamiento se hacían sentir en el ánimo de los españoles, que ya el fin de semana pasado, con el permiso para salir con los hijos, habían aprovechado para abusar de esa habilitación y habían salido masivamente a las calles y paseos públicos.
Pero España es uno de los países más afectados del mundo por el Covid-19, con 25.100 muertes y más de 216.500 casos. Sin embargo, la salida de ayer es sólo una de las medidas de relajamiento de las restricciones. El viernes se cerró un enorme hospital de campaña instalado en un centro de convenciones de Madrid, y la capital ya cerró una morgue improvisada en la pista de hielo de un centro comercial.
Ayer, el gobierno del premier Pedro Sánchez publicó un decreto que permitirá reuniones de un máximo de 10 personas, sin importar si son del mismo núcleo familiar o no. Este beneficio se pondrá en práctica desde este lunes en las islas Canarias y las Baleares. Estas reuniones podrán ser tanto en domicilios particulares como en terrazas, y podrán acudir niños, pero siempre manteniendo la distancia interpersonal. La medida tiene una excepción: las personas vulnerables. Se prevé que el resto del territorio español accederá a la llamada "fase 1" el próximo 11 de mayo, una semana después que las islas, en las que la afección de la pandemia es muy reducida. Pero además desde mañana, lunes, se permitirá en todo el territorio español la apertura de todos los comercios minoristas de hasta 400 metros cuadrados, siempre que sea con cita previa y puedan garantizar atención individual. Los comercios deberán aplicar estrictas medidas de seguridad: higienizar al menos dos veces al día, lavar a diario los uniformes. En el caso de tiendas de ropa o calzado que tengan probadores, estos deberán limpiarse cada vez que alguien los use.