Pandemia

En la ciudad de Santa Fe la nueva cuarentena arrancó con protestas frente a la Casa Gris

El gobierno provincial recibe las inquietudes de comerciantes, gastronómicos y otras actividades suspendidas y anunció medidas paliativas

Lunes 14 de Septiembre de 2020

La flexibilización dispuesta por el municipio de la capital santafesina a la nueva modalidad de cuarentena decretada el sabado en la capital santafesina y Santo Tomé no alcanzó para frenar las protestas de comerciantes de la zona céntrica, dueños de gimnasios, centros de estética y peluquerías que se concentraron frente a la Casa Gris para manifestar su descontento con las medidas de restricción reimplantadas luego de cuatro meses de aperturas progresivas en el Gran Santa Fe.

"Una vereda contagia y la otra no, o nos guardamos todos o trabajamos todos", fueron las consignas más moderadas para manifestar la disconformidad con el selectivo retroceso de fase que ensayaron provincia y municipio mediante el decreto que el sabado firmó el gobernador Omar Perotti y sólo 24 horas después flexibilizó en sus disposiciones el Ejecutivo Municipal.

Sucede que, tal vez con un ojo puesto en la cuarentena rosarina, que a la semana de haber sido dispuesta fue morigerada en algunas restricciones disponiendo aperturas como el take away para los comercios no esenciales, en Santa Fe y la vecina Santo Tomé las suspensiones de actividades no sólo variaron respecto a las modalidades comerciales, sino también incluyeron una suerte de 'mapeo' de la ciudad.

De tal modo fueron habilitadas las actividades comerciales en centros comerciales a cielo abierto alejados del macrocentro, como la tradicional avenida Aristóbulo del Valle en la zona norte, cuyos comercios fueron autorizados a trabajar en turno vespertino, contrariamente a lo que sucedió en la peatonal, donde sólo algunos comercios abrieron bajo la modalidad para llevar mercaderías y sin ingreso a los locales.

Desde el Centro Comercial sostienen que el contacto con las autoridades de gobierno es “permanente” y que la idea es "ir flexibilizando más, un poquito cada día, esta medida”, reclaman. Aseguran que la actividad comercial "no produce contagios porque se respetan los protocolos", a la vez que demandan medidas de exención impositiva ante el nuevo cierre impuesto por provincia y municipio.

Distinta es la realidad de otros rubros como los gimnasios, los centros de cosmética y cuidado personal como podología y peluquerías a los que el cierre los alcanzó en su globalidad. En auxilio de estos sectores, el gobierno provincial salió a anunciar un subsidio no reintegrable de 30 mil pesos pagadero por única vez en octubre.

La situación de la gastronomia constituye un capítulo aparte, con desesperados pedidos de reapertura aunque sea con disminución de la capacidad de atención e inclusive en espacios abiertos y terrazas. "A nosotros este nuevo cierre puede darnos el golpe de gracia", comentó a este diario el dueño de un comedor especializado en carnes y pescados ubicado sobre el tradicional bulevar Gálvez que, consignó además, "recién comenzaba a recuperarse" del parate de la primera cuarentena".

Para mañana (martes) la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de la ciudad capital tiene prevista una movilización a Plaza de Mayo con la finalidad de entregarle al gobernador Omar Perotti un petitorio donde exigen que sea revisado el decreto dictado el sabado pasado para permitirles el ejercicio de sus actividades.

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