El pasaje de Holanda a la semifinal llegó desde el banco de suplentes. El éxito Naranja sobre Costa Rica se cristalizó porque antes de la definición por penales el entrenador Van Gaal decidió mandar a la cancha al arquero Krul, quien resultó clave. Tras el 0-0 luego de 120 minutos, el gigante holandés brilló en la definición desde los 12 pasos al detener dos remates y meter a su equipo en la instancia donde deberá enfrentarse con Argentina.
El equipo europeo fue el mejor mientras la pelota estuvo en juego. Aunque los ticos, que protagonizaron una campaña histórica, tuvieron chances de inclinar la balanza para su lado.
El partido se inició muy trabado, pero con el correr de los minutos Holanda comenzó a dominar las acciones. Sin embargo, se encontró con el arquero Navas, quien con el correr de los minutos se fue convirtiendo en figura.
En el complemento, Holanda salió decidida a abrir el marcador pero no pudo quebrar a Navas, que fue determinante para que el partido fuera a suplementario.
Pero no todo fue color naranja. Es que Costa Rica protagonizó varias jugadas de riesgo. Las más importantes fueron a los 60’, cuando el delantero Campbell cayó adentro del área tras sufrir un empujón que el árbitro no sancionó; y cuatro minutos después, cuando un remate de Bolaños pasó muy cerca del travesaño.
Holanda, que tuvo una actuación apagada cuando venció a México por los octavos de final, mostró un mejor juego colectivo, con sus laterales pasando al ataque de forma constante y sus delanteros muy movedizos. A los 82’ un tiro del mediocampista Sneijder pegó en un poste y a los 88’ Van Persie falló una de la chance más claras de Holanda.
Ya en el descuento, a los 92’, el defensor Tejeda desvió un disparo de Van Persie sobre la línea. Las cosas no cambiaron en el tiempo extra. Holanda siguió buscando abrir el marcador y los ticos mostrando una vez más su obediencia táctica para cubrir los espacios.
Y cada vez que Holanda lograba quedar en posición de gol, pese a que sus intentos eran cada vez más desordenados por el innegable cansancio, Navas agigantaba su figura con tapadas providenciales. Además, el arquero contó con la ayuda de los palos.
En el final, Costa Rica tuvo un par de opciones para marcar, pero no tuvo suerte. Así llegó la definición por penales. Pero antes Van Gaal se jugó la carta que estaba guardando. Usó su último cambio y mandó a la cancha al arquero Krul, que metió a su equipo en semifinales con dos atajadas.