El Turismo Nacional tenía todo para redondear un gran domingo. La competencia más vibrante del deporte motor hizo base en el emblemático autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires y esperaba brindar un gran espectáculo. Pero no. Las lluvias no cesaron y no hubo más remedio que determinar la suspensión de las finales de la Clase 2 y Clase 3 previstas para esta jornada en el trazado porteño. Si bien se intentó postergar la largada, lo concreto es que la espera fue en vano porque el agua no cedió. Eso sí, hay que destacar que lo único que pudo realizarse con asfalto bien mojado y con retrasos en los inicios fueron las tres series en la divisional mayor, y dos vueltas en la categoría menor a la hora de la carrera final. ¿Cómo seguirá esta historia? “El miércoles tomaremos una decisión cuando hagamos la reunión de comisión directiva”, le informó a Ovación Grip el vicepresidente del TN, Joel Borgobello.
“En principio vamos a resolver todo el miércoles. En estos momentos no es ideal tomar una determinación apresurada. Lo que priorizamos fue preservar la seguridad de los pilotos, sobre todo al ver que el circuito no estaba en condiciones para correr con todas las garantías”, informó el dirigente Joel Borgobello en contacto con este medio.
El timbuense además confesó que “una vez que nos reunamos entre todos los integrantes de la comisión directiva, ahí seguramente tomaremos la mejor resolución. Hay alternativas, por supuesto. De hecho, ya estuvimos viendo algunas de las diversas variables a plasmar cuando sea momento de juntarnos”.
Y agregó: “hay que ver todas las posibilidades, analizarlas y definir lo mejor posible”. En tanto, una de las chances que podría quedar como factible es que la carrera se oficialice como terminada. De esa manera, todos irán a La Pampa a correr la fecha normal.
En cuanto a los puntos de las series en Clase 2 y Clase 3, que sí pudieron disputarse, habrá que computarlos y sumarlos a las posiciones porque eso no se modificará. “Lo que habrá también que resolver con las autoridades de la CDA es cómo continuaremos, es decir, si se finaliza esta carrera o se hace una carrera especial, siempre y cuando todo esté dentro del reglamento. Por eso el miércoles será clave”, concluyó Borgobello.
La realidad contempla que terminó siendo un domingo complejo. La jornada arrancó torcida. A la hora de darle vida a las tres tandas, todo fue problemático. El agua era el principal rival de los pilotos. Si bien se demoró en largar las series, lo cierto es que cuando pudo arrancar el show hubo retrasos y algunas complicaciones como consecuencia de la pista.
No obstante, se pudieron completar las tres sesiones programadas en la antesala de la final. Y fue así que el bonaerense de San Vicente, Gastón Iansa (Ford); el rionegrino José Manuel Urcera (Focus del Saturni Racing) y el cordobés Facundo Chapur (Ford) se impusieron en las mangas.
Luego llegó el turno de largar la final de la Clase 2. Los competidores le dieron gas a sus respectivas máquinas una vez se encendió la luz verde del semáforo. La lluvia no cedía. Los autos iban como podían en fila india y el vehículo de seguridad encabezaba el pelotón.
Pero al cabo de dos vueltas se frenó todo con bandera roja porque la lluvia no cesaba y “el spray era intenso, más allá de que los autos iban a baja velocidad”, argumentó el comisario deportivo José Luis Raimondo.
Fue entonces que todo pasó a cuarto intermedio. Hubo una reunión entre los dirigentes de la APAT, las autoridades de la CDA y los pilotos. La primera medida fue esperar un mínimo de dos horas. Pero debieron adelantar la postura en virtud de que “el agua no paraba y la lluvia era cada vez más fuerte”, según dijo Nicolás Iglesias, otro de los comisarios deportivos. Entonces se decidió la suspensión de las dos carreras.
Eso representa que las finales volvieron a suspenderse después de 6 años. La historia marca que en febrero de 2017, en el Mouras de La Plata, la lluvia había impedido el desarrollo de la jornada. La resolución pasó para la semana. Sí, una carrera de miércoles.