Adrián Blas Taffarel transita una semana de satisfacción porque su Newell’s logró quebrar la racha de resultados adversos que arrastraba el equipo. Pero fundamentalmente porque además lo consiguió apelando a la raíz leprosa, utilizando a la gran mayoría de jugadores formados en la casa, con una particularidad marcada en cuanto a las edades. Porque la alineación titular y también los relevos que lograron vencer al rojo el último domingo en el Coloso contaron con una mixtura de pibes, algunos incluso debutantes, y otros futbolistas experimentados ya consagrados en el Parque, como los casos de Ignacio Scocco, Maxi Rodríguez y Pablo Pérez. Taffarel en su interinato está dispuesto a dejar una huella mientras la dirigencia le permita estar al frente del equipo y por eso apeló a la mística y al corazón leproso para tratar de darle un cierre digno y decoroso a un 2021 pobrísimo para la entidad rojinegra en materia futbolística.






























