Ovación

Sintió el respaldo del juez y se quedó

El mandamás leproso Eduardo Bermúdez dialogó ayer con el magistrado Fabián Bellizia y decidió seguir ejerciendo su cargo al frente del club.

Miércoles 04 de Abril de 2018

Newell's sigue siendo más noticia por lo que ocurre afuera que adentro de la cancha. Es que el gran "partido" que hoy está jugando la Lepra es el de lograr un óptimo funcionamiento institucional, que le permita transitar el presente sin las turbulencias políticas y económicas que lo vienen asolando desde un tiempo a esta parte. Ayer toda la expectativa estaba depositada en la posibilidad de renuncia de Eduardo Bermúdez, una puerta que abrió el propio presidente leproso el fin de semana de Pascuas, pero que finalmente tras la reunión que mantuvo con el juez Fabián Bellizia el mandamás leproso no se movió un centímetro de su cargo y manifestó que seguirá manejando el timón del club del Parque, tal como Ovación pudo chequearlo anoche con el mismo protagonista de la historia.

El presidente rojinegro sintió "el respaldo del juez" a su gestión y así no le hace falta de manera urgente sentarse a la mesa con sus pares de comisión directiva para evaluar su continuidad en el cargo. Bermúdez estaba cansado de una "oposición salvaje" y por eso después de la asamblea que rechazó la memoria y balance evaluó pegar el portazo, algo que se fue desactivando con la victoria del sábado ante Tigre y se acentuó tras el cara a cara con un Bellizia que le aclaró varias veces que "el juez no se mete en la política del club".
Así el presidente anoche ya estaba focalizado a pleno en sus funciones, que mayoritariamente se circunscriben a lo futbolístico. Por eso hoy tenía previsto dialogar con el técnico Omar De Felippe y también abocarse a los preparativos de los viajes a Tucumán y Curitiba, este último para enfrentar a Atlético Paranaense por la Copa Sudamericana.
En cuanto a lo institucional aún no estaba pautada la reunión de comisión directiva, un cónclave todavía sin fecha donde volverán a verse las caras todos los integrantes del oficialismo tras lo que fue la multitudinaria asamblea que rechazó la memoria y balance. Ocurre que allí, con la voluntad renovada del presidente de seguir en el cargo, también se deberán limar asperezas y reconciliar desacoples discursivos que hubo entre la cúpula dirigencial.
El mayor contrapunto hoy está entre el presidente y los encargados de la tesorería. Bermúdez, si bien en su momento firmó el balance, pretende que sean los responsables de manejar la caja leprosa los que expliquen tanto al juez, a los socios, como a sus pares de comisión los detalles de un ejercicio económico que fue rechazado rotundamente en la asamblea.
Hay que aclarar que al balance lo confeccionó el auditor externo Guillermo Azum. Y desde la tesorería sólo se remitieron a enviarle la información pertinente. Es más, una voz cerca a la cartera económica leprosa dijo que el auditor ya explicó los puntos más importantes en una reunión de la comisión directiva. En el balance se explica el activo, el pasivo y el patrimonio neto del club entre otras cuestiones. Y el dictamen del propio auditor que lo confeccionó fue la "abstención", ya que puso reparos en el tema de los mutuos (préstamos), porque tenían cada vez más intereses ante la imposibilidad del club de saldarlos en tiempo y forma.
Ese pedido de explicaciones que le solicitó Bermúdez a la tesorería, no fue bien visto desde los que manejan las finanzas leprosas. Por ello cuando las partes de vean cara a cara en la próxima reunión de comisión directiva deberán aclarar varias cuestiones y pulir marcadas asperezas para que todos sigan dentro del mismo barco y no ruede ninguna cabeza.
Desde lo que es estrictamente la política leprosa el próximo paso será que se defina el día y la hora de una reunión de comisión directiva que seguramente dejará tela para cortar. Las diferencias en el seno del oficialismo no son nuevas y hasta ya hubo hace unos meses pedidos de renuncias cruzadas, que por suerte para la estabilidad del club no prosperaron. Lo mejor para Newell's es poner a la camiseta por encima de los intereses personales y hacer una pacto de gobernabilidad para cumplir un mandato que caduca en 2020. Lo contrario puede ser nocivo para todos, incluso para lo que tiene que ver con el gran motor de la entidad que es el fútbol.

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