Central

Se comió al tiburón por astuto y letal

Central sumó la tercera victoria al hilo y fue con goleada ante un rival directo por el promedio.

Martes 26 de Noviembre de 2019

Central metió el tercer triunfo al hilo y alimentó el promedio ante un rival directo en una noche a puro goles. Central sabía que necesitaba ciertos argumentos y aptitudes para no ser devastado por el hambriento tiburón, que arrancó el partido en ventaja. Sin embargo, la tolerancia al acecho fue una prueba superada. Los canallas terminaron goleando 5-1 a Aldosivi. Lo hicieron porque fueron tercos ante la adversidad, astutos a la hora de ir al frente y efectivos cuando pisaron campo enemigo.

El cuadro de situación indicaba que genéticamente se necesitan las mismas dosis contra la influencia de los promedios. Sin embargo, llegaron con diversas historias a esta contienda librada en el Gigante Arroyito. Central parecía estar inmunizado luego de los cinco goles que le metió a Godoy Cruz (fue 5-2) y la resonante victoria contra River en el Monumetal con aquel gol de Gamba.

Aldovisi arribaba al Gigante de Arroyito con una deuda interna abultada, fruto de las tres derrotas que le generaron un gran interés por encarar esta fecha con otra perspectiva. A la hora de analizar el parte futbolero, la resultante indica que el canalla se comió anoche un tiburón a la vera del Paraná sin piedad.

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Nueva prueba superada. Otro triunfo para reforzar el proceso que lidera Diego Cocca. Central no la pasó cómodo durante varios pasajes. Le costó hacer pie en un terreno blando por las lluvias que regaron a toda la ciudad en la previa del desafío. No obstante, sacó pecho y pudo agregarle el tercer eslabón a la cadena de victorias que lo envuelve con alegría.

Diego Cocca tuvo que reprogramar el sistema táctico a raíz de las bajas sufridas en cada una de las líneas. El entrenador no pudo contar con el suspendido Emnanuel Brítez. Tampoco con el lesionado Claudio Riaño. Y además decidió excluir a Emmanuel Ojeda para devolverle la titularidad a Diego Zabala, que anoche rindió.

También hay que resaltar que Nicolás Colazo se readaptó poco al rol de lateral izquierdo porque a los 22’ pidió el cambio por lesión. Mientras que Sebastián Ribas fue un nueve de área poco interesante, pese al gol que anotó de penal. Ratificó lo que venía mostrando con la casaca canalla.

El desafío en sí no se presentó nada favorable para Central. Tal vez porque Aldosivi estaba hambriento y necesitado de puntos. La situación apremiante en la tabla de los promedios se tornó en una seria especie de extinción para el tiburón, más allá de que se esfuerce y luche con alma y vida para evitar la desaparición en la Superliga.

Incluso la visita dejó en un instante al Gigante en modo pasivo cuando Federico Andrada aprovechó un pésimo despeje de Ledesma para ilusionar a toda Mar del Plata. El arquero prácticamente le metió una asistencia al picante punta cuando iban 35 minutos del primer tiempo.

Parecía que se venía el sopapo para los locales. Pero una inmediata respuesta puso la casa en orden nuevamente, al menos desde el resultado. Molina sacó un centro pasado. Ribas quedó en el camino mientras se enredaba con su marcador. Y Zabala apareció por primera vez por izquierda para sacar un misil y clavar el muy festejado 1 a 1 dos minutos después de la conquista marplatense.

El partido era parejo. Aldosivi mostraba precisión en los pases. Pero no podía dar la estocada final. Era como que no tenía con qué. En tanto, el canalla le sacó jugo a una rápida acción de Barbieri a los 10’ de complemento que Gamba capitalizó con un bombazo cruzado. El 2 a 1 parecía demasiado premio para el local.

Aunque el conjunto auriazul ratificó su buen momento cuando el pibe Facundo Almada pescó un centro de Gamba y liquidó virtualmente el encuentro a los 63’. El juvenil se sacó la mufa tras el yerro cometido en el amanecer del gol visitante. Sin embargo, había margen para dos inesperadas conquistas más. El 4 a 1 llegó con un penal marcado por el lungo Ribas, quien le pegó con alma y vida a la pelota a los 76’. Mientras que Ciro Rius, de flojita labor, cerró el particular partido a los 90’ en una noche que pintaba para masticar bronca.

Central volvió a ganar y el Gigante de Arroyito se transformó en un griterío ensordecedor. Los abrazos y las miradas de esperanza de los hinchas de Central fueron como una especie de desahogo y bálsamo de placer a la de disfrutar del tercer triunfo consecutivo del conjunto de Diego Cocca. Ahora se viene una nueva prueba en Santiago del Estero, otro rival directo para seguir escalando en la tabla de los promedios.

Segundo penal para el canalla en 66 partidos de Superliga

La cifra asusta. Sorprende. Al canalla le dieron anoche el 2º penal a favor en 66 encuentros de Superliga. La única vez había sido en el último partido de la Superliga pasada ante Independiente (7/4/19) y lo marcó Néstor Ortigoza en el Gigante con la tribuna de Regatas frente a sus ojos. Ayer el que capitalizó la acción fue Sebastián Ribas. Cuando Patricio Loustau sancionó el penal, el lungo atacante agarró la pelota, se la puso debajo del brazo como para que nadie se atreviera a pedírsela y le pegó un fierrazo para sacarse la mufa y anotar por primera vez con la camiseta de Central.

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