Desde el discurso al menos, Pablo Andrés Sánchez parece tener las cosas claras.
A una semana de empezar su gran desafío, casi como el verdadero bautismo en la primera división
como entrenador, el joven técnico auriazul pintó un panorama del Central que quiere y por ende, de
lo que le falta para conseguir ese objetivo. Tiene una idea fija, la de hacer un culto del
tratamiento de pelota, la de priorizar el arco de enfrente sin descuidar el propio y a él abocó sus
esfuerzos, porque sabe que para eso precisó un cambio de mentalidad en los suyos. Aunque admitió
que todavía falta, como el jueves expresó su hombre clave, Ezequiel González. En la previa del
último amistoso de hoy ante Tiro Federal (ver aparte), trazó entonces los conceptos sobre los
cuales el hincha auriazul puede analizar cuál será la inmediata realidad del equipo de sus
sueños.
Basando su perspectiva en lo que dejó el amistoso ante Belgrano y por lo
observado en los últimos entrenamientos, Vitamina trazó una línea entre lo que pretende y lo que no
pudo conseguir. "Me gustaron cómo se generaron las jugadas por ambos sectores", subrayó el DT,
"pero nos faltó culminación. Creo que se crearon buenas situaciones pero no se cerraron bien".
Vitamina también comentó que el sistema defensivo, ese que no descuida en nada
pese a la vocación ofensiva que pretende de su equipo, también lo conformó. "Excepto por un error
cometido en cada tiempo, funcionamos bien", dijo. Igual, Sánchez advirtió que "la jerarquía del
rival que tendremos (Estudiantes) es otra y probablemente nos creen más inconvenientes".
Entonces, ¿qué le falta a Central? "Ajustar los últimos detalles y que todos se
conozcan mejor. De a poquito se va a ir encontrando la regularidad que buscamos entre los
defensores y los volantes" para jugar mucho hacia adelante. Pero advirtió: "Pretendo un poco más de
mitad de cancha hacia arriba. Ahí me está faltando algo".
En ese sentido, coincidió con el Equi, al señalar que "hay algunas cuestiones,
de acuerdo a los sistemas tácticos que se venían manejando, que a los jugadores les hizo perder
algunas cosas, sobre todo a los delanteros. Están acostumbrados a jugar de espaldas, a que las
jugadas terminen por afuera y en centros, entonces dejan de perfilarse, de recibir cómodos y estar
preparados para apuntarle al arco".
En esa dirección, Vitamina especificó que "por eso, ahora con un enganche hay
que cambiar su manera de jugar y estar preparados para recibir pases-gol. En este sentido, un
pase-gol no depende sólo del que lo lanza si no de la posición del delantero para
aprovecharlo".
Y cuando se le sugirió que pocos equipos, excepto Boca o River, juegan con
enganche, Vitamina advirtió que "otros, como Estudiantes, también tienen buenos lanzadores. En los
últimos tiempos, excepto por el Kily por izquierda, Central no tuvo uno y pretendo que lo tenga y
así disponer de otras opciones".
Respecto a la posibilidad de contar con el Kily González y Jesús Méndez para el
debut del próximo sábado en Arroyito, el técnico canalla se consideró "optimista" de que puedan
estar. Aunque "habrá que verlos durante la semana próxima a ver cómo responden. Faltan pocos días
pero vienen trabajando en forma muy exigente y pueden llegar bien".
Con su nuevo refuerzo, Andrés Franzoia, especuló con que "será difícil que esté
para el debut porque debe acoplarse con los compañeros. Pero veremos qué pasa".
Vitamina también aseguró que con la llegada del uruguayo Ignacio Ithurralde
(arribó ayer a Rosario), "no incorporaremos a nadie más". Y también remarcó que "deberá pelear el
puesto con todos, Ribonetto, Braghieri, Valentini y Bogino".
Pablo Sánchez está "conforme" con el plantel que tiene, "no sólo por la calidad como jugadores
si no como personas. Eso es muy importante para hacer un buen grupo y lograr objetivos". l