Para el cuerpo técnico de Central fue una señal esperanzadora. Una buena noticia que fue celebrada con cautela y felicidad en partes iguales. Marco Ruben dio el presente en el country de Arroyo Seco y pudo realizar el repertorio que le entregaron sin inconvenientes. Si bien la rutina no fue para nada exigente, lo concreto es que el hecho de que el atacante pudo ser uno más del grupo es un loable augurio a futuro cercano. Con el correr de los días irá intensificando las cargas para evaluar con real precisión cómo sigue del traumatismos sufrido en el tobillo derecho y en uno de sus hombros, por lo cual si todo persiste como se presagia no habrá necesidad de guardar al artillero ante el guapo. Esto marcará además que si juega este sábado en el Gigante, quien volverá al banco de relevos será Luca Martínez Dupuy.



























