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Ricardo Schlieper: "Nadie quiere anticiparse a un conflicto que aún no existe"

El representante rosarino Ricardo Schlieper imagina un escenario complejo sobre renegociación de contratos y mercado de pases, pero dejó en claro que el verdadero problema hoy lo tienen "quienes viven el día a día".

Jueves 26 de Marzo de 2020

El costado humano es lo que primero aflora en situaciones como las que vive el mundo entero respecto a la pandemia del coronavirus. Lo importante es el hoy y para lo que vendrá, cuando la tormenta haya pasado, ya habrá tiempo. En medio de la incertidumbre sobre cuándo y sobre todo cómo volverá el fútbol, la organización de campeonatos es un tema, al igual que la renegociación de contratos, el salario de los futbolistas y los parámetros dentro de los cuales podría moverse el próximo mercado de pases, en caso de que exista como tal. “Nadie quiere anticiparse a un conflicto que aún no existe”, reflexionó junto a Ovación el representante rosarino Ricardo Schlieper, quien no dudó en reconocer que “el que verdaderamente tiene problemas hoy es el tipo que vive el día a día”.

Por estos días los ingredientes son tantos que a la ensalada que se avizora para dentro de unos meses no le faltarán aderezos. Contratos que finalizan a mediados de año, economías de los clubes dañadas, altos sueldos de futbolistas y entrenadores, son algunos de los ítems que dirán presente en pocos meses. La mirada hoy del lado de un represente de jugadores, como en este caso Schlieper, es la de la calma, aunque sin desconocer lo que vendrá.

“Para mí el semestre está perdido, o sea, no hay ninguna posibilidad de que se retome nada y las ligas ya están pensando cómo declarar desiertos los campeonatos. El nuestro ya está perdido, ya no tiene sentido que se juegue. En los otros países va a pasar lo mismo en cuanto a los descensos y con los clasificados a las copas, aunque todo va a depender de los momentos. Todo esto puede provocar que se inicien más tarde los campeonatos o ya en septiembre como suele suceder en Europa”, destacó el empresario rosarino, para quien “el libro de pases pasa a ser una cuestión secundaria, que dependerá de la situación económica. Yo lo comparo con la crisis de 2008, que fue una dificultad que más que afectar las economías de los clubes afectó al crédito, con clubes más endeudados que hoy. Los libros de pases los mueven generalmente los clubes que manejan mayores cantidades, pero sí va a haber un problema respecto a la televisión”.

“¿Del lado de los jugadores qué? Pueden decir «tengo un contrato firmado lo quiero cobrar como está», pero puede suceder cualquier cosa porque no hay nada previsto. De todas formas nadie quiere anticiparse a una situación conflictiva que todavía no existe. Y el libro de pases, que como dije hoy está en un segundo plano, pasará a un primer plano cuando esto vuelva a la normalidad. Es lógico que pueda atrasarse pero no le veo grandes diferencias con los anteriores, al menos hoy”, destacó Schlieper.

Lo que se verá cuando la actividad se reanude es si habrá menos movimientos en ese ámbito. Para Schlieper “en Europa hoy no veo eso, pero nadie sabe lo que puede pasar. En Argentina seguramente la situación va a ser muy dura para los clubes, sobre todo para aquellos que están pagando muy por encima de las posibilidades del país. A ver, si representás a un jugador de Boca, vas a pedir en proporción a lo que se gana en Boca, de hecho nos pasó con Pizzi en San Lorenzo, donde pedimos un contrato acorde a la cotización del entrenador. Estas cosas van a pasar y sí pueden ser críticas. De todas formas, si tomás el mercado de pases de enero pasado, donde este problema no estaba, hubo muy pocas ventas al exterior, entonces también tendremos que ver qué producción de jugadores tenemos aquí que puedan interesar en Europa respecto a los valores que se manejen”.

Siempre estuvo claro que el anhelo de todo jugador es pegar el salto al Viejo Continente, de allí la consulta sobre si en medio de este escenario un futbolista podría postergar ese deseo. Incluso si desde el otro lado del océano estará el interés de siempre. “Es relativo el tema, porque en esto nosotros estamos 30 días atrás de Europa. Lo que está pasando allá va pasar acá, especialmente con España e Italia”, dijo.

¿Esa renegociación de contratos puede ser un problema o se podrá trabajar con los clubes?

Respecto a los campeonatos mantengo lo que dije, sobre que para mí ya están terminados, pero es una realidad que el 30 de junio muchos contratos se terminan. De la misma manera que un club intentaría poder renegociar un contrato con un jugador diciéndole “mirá, tenemos que bajar los sueldos”, que ya es algo que están manejando algunos clubes de España, el futbolista puede decir “yo tengo un contrato y me lo tenés que cumplir”.

Eso sin dudas puede ser un foco de conflicto.

Por supuesto que sí. Sin dudas va a haber conflictos particulares si esto se prolonga en el tiempo. Primero está el problema en sí, pero el fútbol es parte de esto. En todos los sectores va a haber conflictos. Una crisis de esta naturaleza va a provocar problemas y en cualquier rubro habrá que solucionarlos.

En un escenario de pura imaginación y hoy sin certezas, ¿ustedes como representantes van a tener más o menos trabajo de lo habitual?

Si hablamos que va a haber conflictos, el trabajo será mayor, pero lo nuestro es así, es cíclico y será el mismo problema que tendrá cualquier profesional. El nuestro es un trabajo de temporadas, el que verdaderamente tiene problemas hoy es el tipo que vive el día a día. Ellos son los que están más complicados. Todo lo otro, más tarde o más temprano se normalizará, pero el que vive lo cotidiano, como el comerciante al que no le ingresa dinero, es el que más problemas tiene, acá en Argentina y en cualquier parte del mundo. Les pasa lo mismo al del bar en Madrid como al de El Cairo.

A título personal

“Es una situación difícil que le toca vivir al planeta, la tenemos que llevar de la mejor manera y todos los gobiernos están tomando medidas al respecto. El encierro lo que te hace perder es lo cotidiano y uno no se da cuenta que es esa cotidianeidad la que nos hacer vivir. Pero hay que soportar los momentos. Son situaciones que nos tocan, pero lo vivo con la preocupación lógica sobre hasta dónde puede llegar todo esto”, destacó Schlieper sobre el abordaje personal del tema.

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