Central

Recuperación en deuda

Tras la obtención de la Copa Argentina, desde la dirigencia advirtieron que el próximo objetivo era el torneo local, para sumar los puntos perdidos en el primer semestre. Una cuenta todavía sin poder saldar.

Miércoles 20 de Febrero de 2019

El fútbol es tan cambiante que los objetivos muchas veces sufren alteraciones. Después de la obtención de la Copa Argentina, en Central algunos le apuntaron de lleno a la Libertadores mientras otras miradas, un poco más realistas si se quiere, pusieron a la Superliga como el ícono máximo en el que centrar las mayores atenciones. Esta postura se vio más precisamente en la esfera dirigencial, sin que ello signifique pasar por alto el tránsito en el certamen continental más importante.

La postura tenía una razón de ser: mientras el canalla disputaba la Copa Argentina que después conquistó se perdieron muchos puntos en el torneo local, lo que hizo que los números se enflaquecieran de una manera pronunciada. A la luz de los resultados, ese objetivo de recuperar el terreno perdido en la Superliga claramente no se consiguió, al menos en este renacer del reinicio de la competencia. Y no quedan demasiadas fechas por delante, lo que obligará al canalla a un esfuerzo supremo para volver a acomodarse ya de cara a la temporada que viene, en la que el promedio no es nada favorable.

En medio de las mieles por el título logrado a principio de diciembre de 2018, y frente a la lógica alegría por la obtención de una copa después de 23 años, hubo quienes intentaron serenarse, bajar un poco las revoluciones y observar dónde estaban las reales urgencias. Y lo dicho, fue un razonamiento que partió principalmente desde los dirigentes.

El presidente Rodolfo Di Pollina y el vice primero Ricardo Carloni lo dejaron en claro en una entrevista que mantuvieron con Ovación días después de aquel recordado partido ante Gimnasia.

"La prioridad va a estar en el torneo local, donde tenemos que recuperar puntos, también en el partido de la Supercopa. A la Libertadores le vamos a dar importancia, pero tiene la particularidad de que el tercero de la zona ingresa a la Copa Sudamericana. Vamos a estar focalizados a recuperar puntos en la Superliga", coincidieron los máximos dirigentes canallas el pasado 12 de diciembre.

Lo que se avizoraba era la conformación de un plantel de mayor jerarquía que le permita al equipo dar un salto de calidad para afrontar todos lo que se venía, incluyendo la Superliga. Transcurridos los primeros cinco partidos del año es un hecho que ese viejo anhelo está lejos de cristalizarse.

A esa altura ya se sabía que los pocos puntos logrados en los últimos años ponían al canalla en una situación cuanto menos de alerta con vistas a futuro.

Hay una lectura clara. La misma quizá no sea porque alguien se haya expresado públicamente como para dar a conocer ese tipo de sensaciones, pero si hay algo que desde la dirigencia no están dispuestos a atravesar es algún movimiento sísmico producido por la pelea por no descender.

Lo más cercano a esa reflexión son las palabras de Carloni sobre el final de 2018, cuando ante la pregunta sobre si le tenían miedo al promedio, dijo: "Le tenemos respeto y nos ocupa. Sabemos que la prioridad, y se lo dijimos al hincha, va a ser la Superliga. Cuando le ganamos a Newell's nos convencimos de que este (por 2018) era el momento para ser campeón. Pero dijimos que podíamos perder puntos en el torneo local, sabiendo que en el segundo semestre los íbamos a recuperar".

Un reinicio a contramano

Lo cierto es que nada de eso sucedió. El reinicio del torneo fue claramente negativo para Central, al menos en cuanto a números. Si de rendimientos se trata hubo dos partidos (el clásico ante Newell's y frente a River) que expusieron algunos síntomas de crecimiento, pero incluso en esas presentaciones la sumatoria fue flaca. Los apenas 3 puntos sobre 12 en juego hicieron que los problemas se extendieran en el tiempo y que no se haya encontrado el más mínimo atisbo de recuperación.

La preocupación no es cuento ni nada por el estilo. La caída lacerante frente a Tigre motivó que la plana mayor de la dirigencia mantuviera el lunes una reunión con el Patón para charlar sobre el momento del equipo. Nadie habló de plazos pero cuando suceden cosas de este tipo es porque los tiempos empiezan a acotarse.

En cuestión de días Central iniciará su participación en la Copa Libertadores y nadie podrá robarles al técnico, a los jugadores y a los hinchas la ilusión, pero en ese contexto es muy probable que la atención se desvíe, que aparezcan las rotaciones y, por consiguiente, se desproteja la Superliga.

Cuanto mejor se acomode el canalla en ese terreno menos serán las preocupaciones, pero si los inconvenientes para sumar puertas adentro se mantienen, las complicaciones a futuro extenderán su curso.

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