Ovación

Polémica en el bar

Siete periodistas calificados de la ciudad analizaron el clásico a pura pasión y opinión en la mesa que organizó Ovación. Un jugoso debate de cara al partido que tiene en vilo a Rosario

Sábado 09 de Diciembre de 2017

Un clásico rosarino propiamente dicho se disputa en los 90 minutos en el rectángulo de juego. Sea en el Gigante o en el Coloso. Ese es el tiempo de los jugadores y los técnicos. Antes y después de esa hora y media de tiempo neto de puro de fútbol y frenesí hay miles de personajes anónimos que también lo juegan, pero no con los pies sino desde las palabras. En charlas en cada esquina, en cada oficina, pero sobre todo en cada bar de la ciudad. El Cairo, el emblemático bar rosarino, fue el epicentro donde un grupo de especialistas de los medios locales protagonizaron un jugoso debate sobre el partidazo de mañana. Así los fundamentos y la pasión afloraron arriba de la mesa, ante la atenta mirada de los otros parroquianos. Ovación juntó, café de por medio, a calificados periodistas de la ciudad para darle vida a un debate descontracturado sobre el derby que tendrá como escenario el Gigante. Carolina Coscarelli (La Red y Canal 5), Claudio Giglioni (LT3), Pablo Gavira (Canal 3), Sergio La Petra (La Red), Juan Fanara (LT8), Jesús Emiliano (Radio 2) y Marcelo Lewandowski (Canal 5) aceptaron gustosos la convocatoria. La consigna fue clara, que la pelota picara por primera vez en la mesa y que a partir de ese momento cada uno la pusiera bajo la suela y argumentara su opinión sobre cada tópico que envuelve al clásico más apasionante del mundo: el rosarino.

"El tema es muy claro. Juegan el 22º con el 23º de la tabla, si en lugar de Central y Newell's estuvieran All Boys y Argentinos Juniors estaríamos hablando de un partido berreta, de cuarta". La Petra tiró una frase picante mientras se encontraba en soledad con los redactores de Ovación. Fue el primero en llegar al bar. "Es una frase fuerte, pero aguantá porque todavía la charla no empezó. Decilo un rato más tarde", fue la sugerencia de este diario. "¡Cómo no lo voy a decir si es lo que pienso!", retrucó el comentarista radial. Unos cuantos minutos después cumplió con su palabra y tiró su opinión ante los colegas.

Fanara fue el segundo en llegar. Lo hizo con celular en mano, el estuche de los anteojos y una boleta de la luz que hacía un ratito había recibido y de la que estaba renegando por el importe. "Cuando mi vecina se quiso poner a hablar del tema fui claro, le dije «esto es lo que la gente votó y hay que aguantársela»", contó. Y en un puñados de minutos la mesa estaba completa. Sólo era cuestión de que alguien pitara el inicio y que la clásica charla de bar comenzara a desandarse.

"Como introducción me gustaría plantear un tema", dijo Gavira. Y apuntó: "¿Quiénes ganan si triunfa Central o Newell's? ¿El técnico, los dirigentes? Sobre todo del lado de Central porque a mi entender los dirigentes no lo quieren al DT. Me parece que saca mayor rédito la dirigencia, que taparía el error de Zampedri". Pelota en movimiento. Allí, Giglioni salió rápido al cruce y apuntó: "Ojo que si Independiente no sale campeón de la Sudamericana estos dirigentes tienen que salir a buscar un técnico para tomar un equipo sin competencia internacional y que va a estar 24º". Entonces, Gavira planteó el mismo escenario en la Lepra: "Llop me parece que no peligra y si gana Newell's el triunfo será para los dirigentes, para tapar todos los fracasos del año".

De pronto, Fanara irrumpió para señalar que "la dirigencia de Central lo pierde aún ganando o perdiendo. El error en los mercados de pases y el chiste del tema Zampedri son cosas que no las podés tapar. Y aún ganando hay un mensaje que dice «se fueron fulano, mengano y llegaron Gissi, Torsiglieri, este, el otro, aquel, gastamos una fortuna y nada»".

Otra opinión surgió arriba de la mesa. "Si ganan, ganan todos, pero en Central el gran ganador será Leo Fernández porque le va a cambiar la vida. Los 20 millones de dólares gastados en los dos últimos libros de pases terminados en un equipo que se tiene que salvar con el clásico igual que Newell's, que se reforzó con una venta de garaje hace que los directivos de Central no se puedan salvar. En Newell's la comisión puede ganar con unos pasillos de tribunales más piadosos, con pasos institucionales que lo alejen de la intervención", fue el razonamiento de Giglioni.

En tanto, para Jesús Emiliano "en esta Argentina exitista cuando se gana, ganan todos. Me parece que si gana Central a la dirigencia se le hace imposible decirle al DT que no va a seguir. En Newell's gana más la dirigencia, que es quien más lo necesita, que un Llop que es respetado y querido. Si hay una victoria, de cualquier lado va a tener un montón de padres porque todos la van a recoger".

Rivales de floja campaña

La Petra intentó ir un poco más a fondo con el bisturí y repitió la idea de cuando llegó al bar: "El que gana acomoda un poco los tantos y capitaliza, pero el problema es cómo hacen para ganar. Porque uno va 22º y el otro 23º. Si en vez de llamarse Central y Newell's fueran All Boys y Argentinos Juniors sería un clásico berreta, de cuarta. El que gana va a terminar 20º este año. ¡No se salva nadie!". En ese sentido, Giglioni advirtió que "los dos llegan mejor que hace un par de semanas, lo cual no quiere decir que lleguen bien. Por ahí la dirigencia de Newell's salva más la ropa por el escenario de un club complicado, sin dinero. En Central me pregunto: ¿por qué a los dirigentes no les gusta Leo Fernández y si les gustó Montero?".

"Cada vez que Central puso un DT interino perdió sus partidos y este tipo al equipo lo acomodó, por eso digo que es insostenible sacarlo si gana. El nivel de la dirigencia también se muestra en cómo se banca la presión de la gente", añadió Jesús Emiliano.

Uno de los grandes temas de la previa fue el de Zampedri (se hizo amonestar ante Boca, Independiente postergó el partido y se pierde el derby) y por eso no pasó desapercibido. "Supuestamente fue una decisión de la dirigencia, que fue más allá del cuerpo técnico", señaló Coscarelli, la dama de la mesa. Entonces, Giglioni tomó la posta y dijo: "Hay una dirigencia que ni siquiera se toma el trabajo de leer el reglamento. ¿Cómo es el tema? Busco el reglamento en google y veo cómo es".

En ese sentido, Lewandowski trató de interpretar el tema de otra forma: "Se equivocaron, pero confiaron en alguien que les dijo algo que sonaba lógico, que el partido que se suspendía era el del medio y o el anterior. Imagino que con esto estarán avisados que los reglamentos hay que leerlos". Y Coscarelli aportó: "Una cosa es lo que se dice, pero indudablemente hay una letra fría a la que atenerse".

"¿Se justifica gastar plata en Zampedri?", pateó el tablero Fanara. "Es un delantero importante", razonó Gavira. "¿Se justifica?", insistió el comentarista de LT8, quien repitió una vez más la pregunta. Allí irrumpió Coscarelli, que sin focalizar en Zampedri, habló de los "caprichos de Montero", como lo que ocurrió "con el Ruso Rodríguez, quien fue un incordio traer". Y como buena conductora entendió que la conversación se estaba disparando para cualquier lado, por eso dijo "¡volvamos al clásico!".

Hablemos de fútbol

La cuestión netamente futbolística no podía faltar. Allí Lewandowski advirtió que "Central rinde un examen importante porque contra Talleres, donde si sacaba un empate lo festejaba, lo esperó y con Boca logró hacer el gol de entrada. Sin dudas este es un equipo que cuando Montero lo quiso plantar con una defensa lejos de su arco, sufrió y al revés le fue bien. ¿Cómo será el clásico?". Enseguida Jesús Emiliano retrucó: "¿Pero si Central sale a buscarlo y lo pierde, la gente va a aplaudir eso?". Para Coscarelli "la gente aplaude a Leo Fernández porque tiene la estirpe del canalla".

"Yo quiero preguntar algo", dijo La Petra. Y tiró la consulta: "¿Estamos de acuerdo con que futbolísticamente, al menos en la previa, es uno de los peores clásicos de los últimos años?". Varios asintieron. Una excepción fue Gavira, quien dijo: "Olvídense de la tabla, ¿llegan tan mal los dos?, Yo no lo veo como ustedes". Lewandowski se sumó: "Se puede decir que es el momento menos malo de ambos equipos". "Por ahí en las últimas fechas Newell's se pareció a lo que declaraba Llop", tiró Giglioni. "A lo que declaraba que veía (risas)", insistió con ironía Coscarelli. Y Lewandowski añadió: "Yo creo que Llop hace lo que puede, con lo que tiene". Y de golpe y porrazo se dio un contrapunto sobre las condiciones de Montero como entrenador. Al comentarista de LT3 le costó encontrarle cosas positivas, mientras que el hombre de Canal 5 esgrimió una postura de cierto respaldo hacia el ex DT canalla. Coscarelli se expresó claramente del lado de Giglioni.

A partir de ahí hubo un salpicado por diversos temas, entre los que no podía faltar Brian Sarmiento. "Se va con las orejas del toro en la mano o al hombro de sus amigos", tiró Giglioni. Jesús Emiliano señaló que "este partido para él es muy importante, es una bisagra". Fanara fue tan claro como contundente: "Me cuesta ubicar en la historia de Newell's un tipo como Sarmiento. Si te tengo en terapia intensiva no te puedo intentar curar con un puré de manzana". Gavira y Coscarelli coincidieron en que el volante "tiene espalda para bancarse toda la presión y así descomprimir a sus compañeros". Fanara escuchó atento esos razonamientos y por eso volvió a salir al cruce en referencia a Sarmiento: "Perdón pero en el momento en que Racing peloteó a Newell's no lo vi absorbiendo la presión. Es más, fingió que le dolía la pierna y salió". La Petra también dijo lo suyo: "Para mí es el mejor jugador de Newell's. Igual, en toda su carrera nunca duró más de un año en un equipo. Pero en este equipo de escasas figuras está un escalón por encima del resto".

Las claves para ganar

"Che, deberíamos decir qué ideas pueden tener Newell's o Central para ganar el partido. Digo, para ir redondeando porque hace una hora que estamos acá y encima nos dieron un solo café", dijo entre risas La Petra. Igual eso le valió una nueva infusión a toda la mesa. El tópico de la conversación volvió a cambiar y Giglioni tomó la posta. "Si alguien gana el partido lo va a hacer contraatacando", dijo. Jesús Emiliano pidió algo de rebeldía de parte de ambos equipos: "Para nosotros que vamos como neutrales necesitamos que los dos sean poco fiel a la idea chiquitita de los últimos tiempos". Coscarelli vaticinó que "Leo Fernández va a salir a atacar", mientras que para Lewandowski "ninguno de los dos equipos tiene la capacidad necesaria como para vulnerar los espacios a través del juego, por eso coincido con Claudio".

Y Gavira planteó el tema desde otra perspectiva, particular por cierto. Su opinión es que "se va a ganar en el arco. Pocrnjic la tiene clara y es el arquero de Newell's, hay que ver si Ledesma se recibe de arquero". Y el portugués Luis Leal apareció de repente en la conversación. "Está muy bien y el año que viene la va a romper", dijo el periodista de Canal 3. "Es uno de los pocos jugadores que va a salir a jugar el clásico y no va a sentir lo que está jugando", confió.

Al toque un par de reflexiones sobre el árbitro: Néstor Pitana. "Para mí mandaron al mejor porque es alguien que viene de un Mundial y que va a ir al próximo", dijo Gavira. "Pero dirigir Fifa es una cosa y hacerlo en el fútbol argentino es otra. Dirigir en un Mundial es más fácil", abundó Giglioni. Fanara, otra vez, intentó ir un poco más allá: "Eso de dirigir un Mundial es relativo, en el medio hay mucha rosca política o te pensás que me mandan al Mundial porque dirijo bien...". Lewandowski recordó los errores del misionero en el último River-Boca y sostuvo que "hoy no hay un árbitro que me dé garantías. Por ahí Loustau sigue siendo el menos malo". Gavira retrucó: "Ojo que los jugadores son bastante hipócritas y tan farsantes que se las complican a los árbitros". "¡Esa es la frase!", tiró La Petra, antes de que Coscarelli advirtiera que "hace tiempo que Pitana ya no es el mismo".

El sueño de las dos hinchadas

La coincidencia prácticamente plena de parte todos sobre el fracaso político de la falta de hinchas visitantes, algo que atañe no sólo al fútbol rosarino, fue el tópico con el que se fue cerrando la charla. Hubo críticas no sólo a los estamentos políticos, sino también la dirigencia del fútbol argentino en su totalidad, aunque Coscarelli recogió el guante y apuntó que "todos tenemos una cuota de responsabilidad en lo que está pasando y no hablo del resto del país, sino de Rosario porque soy rosarina. Nací acá y el clásico rosarino es el mas lindo del mundo y por eso voy a seguir trabajando para que vuelvan los visitantes. Los periodistas también tenemos responsabilidad porque ponemos cierta cuota de agresividad y de vehemencia en esto".

Final de la polémica en el bar. Sólo quedó tiempo para la foto conjunta, en la que Giglioni pidió poner "a la dama en el medio", luciendo con orgullo su embarazo.

Desde el lunes pasado y hasta el domingo cada uno de ellos habrá reflejado en cada puesto de trabajo lo que piensa. El lunes con el resultado puesto sacarán sus propias conclusiones y verán si algunas de las cosas que predijeron finalmente encontraron correlato en los hechos. En la previa, muchos de esos puntos de vista sirvieron para amenizar una jugosa charla de café, como hay tantas en esta ciudad que respira fútbol y entra en estado de shock en cada clásico. El derby rosarino no se mancha.


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