Central

Poco tiempo para hallar su sello

En apenas un par de semanas Central deberá tomar ritmo de competencia, fortalecer la idea y acoplar las piezas que faltan para darle forma a la identidad futbolística que pretende Cocca.

Lunes 08 de Julio de 2019

Si de recta final se trata, Central está igual que el resto de los equipos del fútbol argentino, a los que les resta apenas un par de semanas de preparación antes de salir al ruedo. Y al igual que el canalla, a la mayoría les faltan la mayoría de los refuerzos. Pero, “mal de muchos, consuelo de tontos”. Central tiene su propia historia por escribir, sin depender de lo que suceda con el resto. Y ya suficiente tiene con lo suyo. No es que el amistoso contra Olimpia haya servido como sentencia de que la cosa está mal ni nada que se le parezca, pero la sensación que quedó flotando es que en el corto tiempo que queda por delante será necesario un proceso de aceleración para acomodar cuanto antes la estantería futbolística y encontrar el nuevo sello. De lo que sí se puede hablar por estos días es de agravantes y atenuantes que hacen al fútbol canalla en esta intención de determinar cuánto trayecto le resta recorrer para alcanzar el punto deseado.

   Nada mejor que jugar este tipo de amistosos frente a equipos que verdaderamente exijan. Y Olimpia es uno de ellos. A tal punto que en el mismo momento en el que se confirmó el partido hubo quienes analizaron los momentos de uno y otro equipo y muy convencidos no estaban de enfrentar a un rival de esta jerarquía en este momento. Ahora, el aprendizaje siempre es bueno, aun cuando los tropiezos se presentan en mayor magnitud que los pasos firmes. Olimpia le hizo sentir a Central que debe mejorar bastante.

   Un punto específico. Se habló de que el equipo paraguayo está en una etapa de preparación mucho más avanzada que el canalla, a punto de salir a jugar la Copa Libertadores (ante Liga de Quito). Lo cierto es que su compromiso copero está previsto para el 23 de julio. ¿Importa en Central cuándo juega Olimpia? En absoluto, pero esa aclaración sirve para darse cuenta de que algunos de los argumentos expuestos no tienen el sustento imaginado. Es que Central comenzará la Superliga apenas dos o tres días después. El tiempo de preparación es similar.

   Lo que no tiene Central todavía es el grupo conformado. Porque puede sentirse dueño de una base de nombres que seguramente estará en el inicio de la competencia, pero la llegada de nuevos refuerzos ameritará cambios sobre la marcha. Porque Novaretti ya está, aunque no se sabe si podrá jugar en lo inmediato, Ribas estará apto a partir del miércoles y lo mismo ocurrirá con los dos, tres o cuatro más que lleguen. Todos deberán ir metiéndose en una estructura a la que Cocca tendrá que ir haciendo funcionar de manera inmediata. Ese será también otro de los grandes contratiempos que tendrá el canalla en las próximas tres semanas.

   De todas formas, y más allá de los análisis de ocasión y palabras que suelen habitar en los lugares comunes, muchas de las conclusiones que se sacaron se inclinaron más para la columna del debe que del haber. La poca generación de juego que tuvo el canalla motivó que incluso se pudiera dar una vuelta de tuerca en la búsqueda de refuerzos. Por ahí de repente aparece la necesidad de salir a buscar un volante creativo, alguien que tenga la capacidad de hacer jugar al resto del equipo.

Fallas individuales

Las pretemporadas están para acomodar estructuras y lograr que las cuestiones colectivas sean las que predominen. Ahora, cuando hay fallas individuales todo es más complejo. Y Central contó con varias de ellas. Del lado de Brítez, por ejemplo, descubriendo más de una vez su zona, incluso con el equipo en posición defensiva. Lovera, quien demostró una vez más ser el más capacitado para hacer algo distinto, sigue sin encontrar la terminación de jugada, entregándoles en alguna ocasión una contra al rival. A Ortigoza no es la primera vez que le pasa esto de querer dar un pase hacia atrás y entregársela a un rival. El sábado le dio directamente un pase gol a Camacho en una acción propia del fútbol amateur. Esas cosas también hacen a la cuestión y fortalecen la sensación de que lo que resta por hacer es mucho más de lo pensado.

   El tiempo que le queda por delante para poner primera en la Superliga es un bien muy preciado para Central. Lo tendrán todos los clubes, pero al canalla le quedó en claro en esta excursión a Paraguay que más allá de las buenas intenciones y del instinto de superación, lo que necesita son hechos concretos.

Deberá empezar a hallarlos en los partidos frente a Unión o Talleres (dos de los próximos rivales, ver página 4), con pocas o muchas caras nuevas, pero mucho más tiempo no tendrá para dar ese salto. De calidad para quedar más cerca del ideal futbolístico, pero fundamentalmente distintivo si Diego Cocca verdaderamente pretende un Central distinto al del semestre pasado. El punto es que en este primer amistoso no lo logró.

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