No siempre se dispone de un penal a favor, y si lo sabrá Central que llevaba 33 partidos sin que le cobraran un penal (el último había sido en marzo de 2021, en el 2-2 ante Central Córdoba SE). Esta vez tuvo la chance y la desperdició en lo que fue “la” jugada del partido, que sin dudas pudo cambiar el trámite del encuentro. Fue Emiliano Vecchio el que falló frente a la efectividad de Agustín Rossi, un arquero que se caracteriza por ser un gran atajador de penales. Central perdonó a Boca y después el equipo xeneize no hizo lo mismo con el equipo canalla.
El pelotazo largo de Martínez que desvió Ruben con el taco dejó a Gamba mano a mano con Rossi, quien lo tocó en el pie izquierdo. Y allí fue Vecchio a pararse frente a la pelota, para intentar poner arriba a central, que hasta ese momento lucía más compacto que el local. Pero el remate del 10 fue débil, anunciado, a media altura y casi al centro del arco. Conclusión: Rossi voló para ese costado y la sacó sin demasiados problemas.
Par Central resultó un golpe fuerte, para Boca un envión desde lo anímico. Porque el canalla administraba mucho mejor la pelota y no dejaba jugar al equipo de Battaglia. Por eso lo que se le había presentado a Central era una posibilidad enorme.
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Vecchio ya erró el penal y en Central todos lo lamentaron.
Héctor Rio / La Capital
Vecchio siempre fue el encargado de os penales en Central, aunque el último había sido Marco Ruben, con Emiliano en cancha. Esta vez no hubo dudas y Vecchio tomó la pelota, pensando que iba a terminar con un grito a favor y no con semejante decepción.
Ese remate fallido fue una de varias acciones fallidas por parte de Vecchio. En cancha de Arsenal todo Central levantó la voz porque Darío Herrera no cobró un penal en el final del encuentro y todos recordaron los, por ese entonces 31 partidos sin un penal a favor. El penal finalmente llegó pero no sirvió para que el canalla sacara usufructo. Claramente fue la jugada que pudo empezar a inclinar la balanza.
Penel acertó en algunas y en otras la pifió
Partido de dientes apretados y en el medio unas cuantas polémicas, algunas bien resueltas por Penel y otras todo lo contrario. Al árbitro se le puede dar la derecha en el penal que cobró, pero en otras falló.
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Ojeda tuvo que salir por la hinchazón en el ojo tras el puñetazo del Pulpo González.
Hubo que ver varias veces el toque sutil de Rossi sobre Gamba. Con algunas cámaras pareció penal clarísimo, con otras no tanto, por eso en tiempo real le cabe la derecha al juez. De ahí en más pidió en unas cuantas.
Sin dudas la jugaba que más impacto causó fue la del final del primer tiempo, en la que tras un córner el Pulpo González le dio un golpe de puño a Ojeda. Con VAR es una jugada clarísima de expulsión. Todo Central reclamó esa acción que a Penel obviamente se le pasó por alto. De hecho Ojeda salió a jugar el complemento con la visión disminuida por la hinchazón que tenía en el ojo derecho. A los pocos minutos debió ser reemplazado. Cuando el Pulpo González dejó la cancha fue al banco a pedirle disculpas al volante canalla,
Antes de eso, Penel sancionó una mano de Ruben en el segundo palo que nunca existió. El 9 había quedado en una situación expectante. Y algunos minutos después sancionó un off side de Salvio cuando el delantero xeneize estaba claramente habilitado. En ese caso error del asistente número 2.
Punto a favor para Penel en la sanción del penal, pero seguramente se lamentará no haber observado el puñetazo del Pulpo a Ojeda, que era roja.