Newell's

Newell's se hipotecó en una semana

Los rojinegros tiraron por la borda un buen inicio de Superliga y en seis días el equipo perdió la brújula. Cayó contra Gimnasia el martes y ayer Talleres apenas le hizo cosquillas, lo dejó con las manos vacías y lo llenó de dudas de cara al choque con Defensa.

Lunes 04 de Noviembre de 2019

En apenas seis días Newell’s se desdibujó, metió las patas en el barro. El paso triunfal y auspicioso que arrastraba el equipo de Kudelka se hizo añicos en un abrir y cerrar de ojos. Porque el martes pasado si vencía al Gimnasia de Maradona incluso se trepaba a la punta de campeonato, pero fue una sombra y cayó sin atenuantes por 4 a 0. Y ayer, que tenía la chance de reivindicarse en Córdoba visitando al irregular Talleres, se metió solito en un laberinto, no encontró la puerta de salida futbolística, agravó los males en el funcionamiento y volvió a quedar en la lona, esta vez con 1 a 0 que lo pone a mirar de nuevo el promedio con la lupa. Así de preocupada se fue la caravana de hinchas rojinegros que pudieron volver a acompañar al equipo de visitante y lo hicieron de manera masiva.

   Newell’s debía despabilarse del ensueño que le había generado la visita de Maradona a mitad de semana. Es que parecía que esa presencia rutilante de Diego había sido el motivo de la desconcentración de un equipo que venía evidenciando un andar prolijo, con más luces que sombras. Por eso el 0-4 con el Lobo podía ser el saldo de una noche inusual que había que olvidar rápido. Pero no fue así. En Córdoba no hubo homenaje a Maradona, ni nada que alterara la previa desde lo emotivo, y los rojinegros volvieron a decepcionar en el juego, el funcionamiento y la rebeldía para sobreponerse a la ventaja parcial del rival.

   Y eso que Kudelka había metido mano en el equipo en pos de sacudirle la modorra a sus dirigidos y marcar la cancha dejando claro que el que no rinde deja la alineación titular. Pero este cambio de nombres no potenció el funcionamiento colectivo ni corrigió los horrores en el retroceso que hubo ante el Lobo. Porque contra la T, ayer en el Kempes, los dos centrales cometieron fallas graves en las escasas ocasiones que el local aceleró a fondo, que se pudieron contar con los dedos de una mano.

   Es que tanto Lema como Gentiletti hicieron mal una cobertura en el primer tiempo, que terminó en el penal que luego Aguerre le contuvo a Bustos. Pero otra vez los zagueros leprosos la pifiaron en la segunda etapa, en la jugada en la que ambos no pudieron despejar la pelota con pericia y entonces le quedó servida a Martín Payero para el sablazo ganador de la T.

   Por supuesto que sería injusto decir que Newell’s perdió exclusivamente por la dupla central, pero ambos estuvieron muy lejos de entregar solvencia y eso le terminó costando muy caro a los de Kudelka, más allá de que la mayoría estuvo por debajo del aprobado.

   Lo que buscó el DT leproso de imprimirle más enjundia y fútbol al equipo con los ingresos de Formica, Insaurralde, Nadalín y Villarruel estuvo lejísimo de concretarse. El Gato sin dudas que sintió el parate por la lesión de rodilla y deberá sumar ritmo y confianza. Insaurralde, que salió con un fuerte dolor muscular que sería importante, tampoco aprovechó la oportunidad. Mientras que Nadalín no entregó soluciones por la derecha y tal vez Villarruel fue el más aceptable de los rojinegros, tanto en la marca como a la hora de entregarle la pelota redonda a los compañeros.

   Pero las virtudes de Newell’s hubo que apreciarlas con lupa porque fueron casi inexistentes, lo que explica que un rival apenas ordenado y con más ganas que ideas lo dejó con las manos vacías y envuelto en dudas, de atrás para adelante y de derecha a izquierda. Y cuando ningún jugador asoma la cabeza del pozo es porque el equipo entró en un cortocircuito de ideas.

   Newell’s viajó a Córdoba con la ilusión de ponerse de pie y lejos de ello volvió trastabillar ante un rival como Talleres que arrastraba cuatro derrotas en fila. El reflejo de la decepción fueron los gestos permanentes de Kudelka tomándose la cabeza y mirando a sus colaboradores en el banco ante cada error conceptual del equipo, tanto para salir jugando del fondo, para presionar de manera coordinada en el medio como en la elección del camino más claro para atacar. Es que ninguna faceta del juego zafó del aplazo.

   No es para dramatizar, pero se impone la reacción el próximo domingo en el Coloso ante Defensa y Justicia, porque dejar de sumar en dos fechas consecutivas volvió a acercar a Newell’s al pelotón que viene pedaleando atrás palo y palo para alejarse de la zona roja del promedio.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario