Ovación

Newell's, la unión de ambición y enjundia para ganar

Los rojinegros tuvieron un sólido rendimiento en todas las líneas y vencieron con absoluta justicia al tatengue. El ciclo Kudelka crece desde la postura ofensiva y la disciplina táctica. Nadalín y Albertengo, los goles.

Domingo 18 de Agosto de 2019

Todas las victorias son positivas y trascendentales para Newell’s en la misión de recomponer el promedio, pero mucho más si son producto de argumentos futbolísticos confiables como los que evidenció ayer en el justificado 2 a 0 que obtuvo ante Unión. Porque la lepra supo hilvanar con una mixtura justa de paciencia e intensidad una actuación colectiva sólida en todas las líneas. Además tuvo rendimientos individuales satisfactorios y mostró la ambición permanente de ir a buscar el arco de enfrente desde el minuto uno al noventa. Con esta receta laboriosa, los rojinegros fueron cocinando a fuego lento a un tatengue que casi siempre se vio superado en el juego y la supremacía física. Los goles, ambos en el complemento, de Facundo Nadalín de sobrepique y de Lucas Albertengo tras un enganche exquisito le pusieron la marquesina en el resultado a un fructífero trabajo de hormiga que llevaron a cabo los dirigidos por Frank Darío Kudelka, mordiendo y animándose a jugar en cada sector de la cancha. Hasta acá dos jugados, seis puntos ganados, cuatro goles a favor, cero en contra. Un arranque ideal en el inicio de la Superliga, en especial porque la novel campaña tiene más causalidades que casualidades. Newell’s arrancó afilado.

   Había quedado muy atrás aquella victoria 2 a 0 en el estreno de la Superliga ante Central Córdoba de Santiago del Estero, también en el Coloso. Porque luego llegó la suspensión repentina ante Independiente por los compromisos del rojo en la Copa Sudamericana y después se concretaron las elecciones el pasado fin de semana. Por ello era todo un desafío ver cómo estaba Newell’s desde la competitividad tras el parate prolongado.

   Entonces era como una especie de “redebut” tras un par de fines de semana sin jugar por los puntos. Y Newell’s, lejos de mostrarse atado, lució incisivo y predispuesto a atacar con furia el arco rival de entrada nomás. Y no claudicó hasta el final en esa postura de presionar en cada centímetro de la cancha, para a partir del control de la pelota hacerse ancho para atacar con espacios, velocidad y final de jugada en el área tatengue.

   Kudelka sabe mejor que nadie que el promedio es un enemigo con el que habrá que convivir en buena parte de la temporada, pero lejos de tomarlo como una amenaza que atemorice al equipo, el DT está concientizando a los jugadores de que es una oportunidad para mostrar rebeldía, para ser atrevidos a la hora de tener la pelota y que no debe haber concesiones para no ponerse el overol en el retroceso. Este es el ADN que ayer mostró Newell’s, ante un rival con oficio como Unión, que vino a empiojarle la tarde con una doble línea de cuatro que intentaba encontrarlo mal parado y lastimarlo de contra. Pero pocas veces los rojinegros se nublaron y la tarde a pleno a sol fue tan clara como la victoria inobjetable que armó la lepra.

   Aguerre y Maxi, que habían estado en duda en la previa por lesiones, no reportaron secuelas y cumplieron. Además Jerónimo Cacciabue fue un león en el medio y ratificó su titularidad en una semana en la que peleó el puesto con Lucas Villarruel, que fue relevo y en el complemento tuvo su debut en el Parque. Y el otro que tuvo su primera vez en Newell’s fue Rodrigo Salinas, de pasado canalla, que rompió esa racha de 35 años en la que un jugador no vestía las camisetas de los dos clubes que son dueños de las pasiones rosarinas. Solo un dato de color, que puede servir para desdramatizar lo que es un juego tan hermoso como el fútbol. La figura fue un iluminado Lucas Albertengo.

Ganó Newell’s. Pero lo más destacable es que lo hizo desde los argumentos y la justicia. Usando la pelota para atacar con profundidad y apelando a la disciplina táctica para presionar de manera coordinada al rival lo más lejos posible de Aguerre. La película por potenciar el promedio recién empieza, pero en las dos primeras escenas Newell’s fue el protagonista de la acción. Deberá ratificarlo. Va por la buena senda.

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