Es uno de los frentes más relevantes que tienen abierto desde la comisión directiva y que deben cerrar a la brevedad. “La clave de todo esto es que Marco (Ruben) todavía no decidió qué va a hacer. Está evaluando y viendo qué pasará con el fútbol argentino, es decir, sobre cuándo podrían volver a regresar a las prácticas. Por eso se está tomando su tiempo”, argumentó ayer el representante del atacante, Andrés Miranda, al ser consultado por Ovación sobre la situación que envuelve al 9 debido a que a fin de mes caduca el contrato con el canalla. “No se avanzó en nada con Central porque no definió qué quiere hacer”, acotó el empresario. Mientras que desde Arroyito le confiaron a este medio que el lunes podría haber novedades porque la idea es no dilatar mucho el tema, ya que desean planificar con tiempo la reestructuración deportiva que se viene.
“Marco (Ruben) está analizando todo el contexto. No se avanza en nada con el club porque no decidió qué quiere hacer. En base a lo que quiera realizar, se avanzará o no”, puntualizó el empresario Miranda, quien de esta manera le agregó un manto de interrogante en cuanto a la carrera del 9.
A juzgar además por las palabras del agente se desprende que el experimentando delantero está viendo si sigue o no en actividad, pese a que también hay un marcado optimismo para que firme por un año más. No obstante, todo sigue supeditado a la determinación que tome el goleador, quien hablaría entre mañana y pasado con su representante para ir delineando los pasos a seguir.
La pandemia y la cada vez más prolongada vuelta a los trabajos son factores de riesgo para Ruben. Porque ya no es un pibe. Tiene 33 años y los partidos que jugó de la Superliga y Copa Superliga tras el paso temporario por Brasil demostraron que le estaba costando readaptarse al vertiginoso ritmo que impone el fútbol criollo, más allá de los goles que terminó facturando.
Desde Arroyito le confirmaron a este medio que hicieron un sondeo para saber cómo está Marco. Quieren tener en claro dónde están parados porque el club está llevando a cabo una reestructuración deportiva, económica y financiera como consecuencia de la pandemia.
No en vano pusieron manos a la obra en torno a la decisión de no renovarle contrato a Diego Cocca. Apostarán por el Kily González como medida austera y de proyección si es que no surgen contratiempos a la brevedad (ver página 3).
El tema económico no será algo menor cuando haya que sentarse a dialogar por el nuevo vínculo que deberían hacerle a Ruben. El club ya tiene fijada una política y especie de tope salarial para equilibrar las cuentas, que por ahora no cierran fruto de la inactividad. Restará de Marco comprender y adaptarse al nuevo presente que atraviesa Central.
La lógica indica que el delantero no debería poner reparos a la hora de charlar de números. Sobre todo porque el mapa mundial se está reconfigurando como consecuencia de la pandemia, más allá de algunas excepciones que siempre hay.
Central tiene el deseo de contar con Marco Ruben en este nuevo proyecto integral que se viene. Le abre los brazos con la misma confianza que lo hizo cuando el jugador acarreaba una marcada irregularidad y realizó una millonaria inversión al comprarle el pase y ofrecerle un jugoso contrato por varios años. Ahora el contexto cambió para todas las partes. Marco tiene la pelota y deberá definir en breve si continuará enamorando a los hinchas como marca el sentido común.
Central abonó el 100 % del sueldo al personal tras un acuerdo con el cuerpo de delegados, pese a que podía haber pagado el 75%
“El club hizo un esfuerzo muy importante. Mostró mucha predisposición para que todos los empleados puedan percibir el ciento por ciento de los haberes. Incluso todos cobraron la semana pasada”, destacó el referente del cuerpo de delegados de Central, Sergio Quiroga, en charla con este medio. “Hay que reconocer que la comisión directiva hizo caso omiso al acuerdo por ley que le otorgó Utedyc de abonar el 75 por ciento ante la pandemia”.
El acuerdo fue consensuado tras varias “charlas positivas” entre Quiroga y el presidente canalla, Rodolfo Di Pollina. Pese a que Central tenía herramientas para descontarle un 25 por ciento a aquellos trabajadores que no pudieron cumplir con sus tareas, sea porque no había actividades o eran pacientes de riesgo, aplicó la ley racional sobre los que menos tienen.
Como dato extra hay que destacar además que, pese al acuerdo con el gremio de futbolistas y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), los clubes pueden suspender personal por 90 días (abril, mayo y junio). Pero en Arroyito nunca pensaron en esa medida. Menos aún, pagarle menos al personal.