Central

Lo intentó hasta que el físico lo puso en jaque

El equipo canalla mostró una apuesta agresiva y ofensiva pero no pudo sostener el ritmo.

Jueves 07 de Marzo de 2019

Paulo Ferrari tiene en claro que Central debe recuperar esa impronta, dinámica y funcionamiento ofensivo que supo tener. Quiere recuperar la identidad perdida. Le está costando encontrarla, pese a que recién lleva un par de días al frente del timón. Por ahora está evitando que la nave naufrague. Anoche arrancó a todo babor. Luego se quedó. El entrenador apeló a un sistema tradicional compuesto por un 4-4-2. No es mejor ni peor que cualquier otra táctica que ofrece esta disciplina. Jugar con dos puntas como lo hizo ante Gremio no certifica ni asegura la victoria. Pero si el canalla no pudo rendir o exponer más de lo esperado en el debut copero fue también porque se quedó sin nafta en el medio del camino. Ya no sorprende ver a los jugadores auriazules cansados o quedando muy atrás en el mano a mano. No tienen respuestas físicas. Y así es imposible trazar una hoja ruta color esperanza.

El canalla mostró por momentos una puesta ofensiva diferente a la que se veía viendo. Gremio se encontró acorralado en el inicio de la contienda. Central intentaba jugar a otra cosa. Ser más agresivo. Tener dominio del partido y control de la pelota. Por momentos lo consiguió. Y con creces, pese a que el fondo parecía estar desfondado.

Toques cortos. Pases punzantes. Cambios posicionales. Rotación y combinación. El canalla estaba exhibiendo una versión ambiciosa. El equipo era otro con respecto al que empató el pasado sábado contra Belgrano en el Gigante por la Superliga. Hasta Gremio se sorprendió de cómo estaba el elenco local.

Pero la tropa del Loncho fue cediendo terreno de manera pausada y progresiva. Sin desearlo, pero siendo consciente de que no podía sostener el ritmo infernal con el cual habían saltado al escenario para el tan deseado y merecido estreno en la Libertadores.

Ferrari apostó por un equipo ordenado. Con jugadores que no llegaban como pretendía, pero era lo que tenía a mano. Fue así que se la jugó por Allione en el mediocampo en lugar de Camacho. Formó un combativo doble cinco con Gil y Rinaudo y dejó a Aguirre en el callejón izquierdo. Mientras que arriba puso dos tanques: Riaño y Zampedri, quien sigue dando ventaja con ese tobillo izquierdo que no logra recuperar, entre otras cosas.

Central tenía el deseo de marcar presencia y dejar otra imagen. Pero el físico lo terminó exponiendo una vez más. No pudo sostener el ritmo. Sigue teniendo las piernas en otra sintonía.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});