La realidad es que Lionel Messi sólo se perderá el primer partido de las eliminatorias hacia Qatar 2022 y cuatro amistosos de este año. Después de todo el escándalo que se armó por sus declaraciones en contra de la Conmebol, de su expulsión en el encuentro por el tercer puesto de la Copa América ante Chile, el castigo podría haber sido peor. Pero la unidad disciplinaria le dio tres meses por la cabeza al mejor jugador del mundo para vestir la camiseta de la selección nacional y es toda una advertencia. Subyace el mensaje inequívoco de que habrá sanción ante la crítica y de hecho se habló mucho de sus dichos, pero no de las causas que llevaron al rosarino a quejarse y que tenían asidero. Nadie del organismo que rige el fútbol sudamericano explicó por ejemplo aún por qué no se usó el VAR en el choque de semifinales ante Brasil. Y todo sigue enmarcado en la guerra ya declarada con la AFA.































