Hay futbolistas por los que vale la pena pagar la entrada para verlos jugar más allá de la camiseta que tengan puesta. Son esos atorrantes de la redonda, que juegan con una sonrisa en el rostro y que hacen un culto al respeto de la pelota. Suelen generar empatía en los hinchas porque se animan a pensar jugadas que rompen con los protocolos defensivos del rival. Tienen talento, magia, osadía. Y entre los pocos exponentes de esta raza especial que aún sobrevive en el fútbol argentino está Néstor Ortigoza, un volante inoxidable que hoy tendrá su primer partido oficial como titular con la camiseta de Central, en el cotejo que los canallas protagonizarán desde las 19.15 ante Godoy Cruz, en el Gigante de Arroyito, en la continuidad de la Superliga.
































