El hincha de San Lorenzo fallecido hoy antes del partido contra Vélez fue identificado como Ramón Aramayo, según informaron fuentes policiales y confirmó el vicepresidente del club de Boedo, Jorge Aldrey.

El hincha de San Lorenzo fallecido hoy antes del partido contra Vélez fue identificado como Ramón Aramayo, según informaron fuentes policiales y confirmó el vicepresidente del club de Boedo, Jorge Aldrey.
Aramayo, cuya edad no trascendió, integraba un grupo de hinchas de San Lorenzo que se enfrentó con la policía en Barragán al 200, en las adyacencias del estadio José Amalfitani, aunque todavía no está clara la causa de su deceso, ya que algunas versiones hablan de un infarto y otras de un golpe de un caballo de la Policía Montada.
El partido entre Vélez y San Lorenzo, por la sexta fecha del torneo Clausura, se suspendió a los ocho minutos de juego por incidentes con los hinchas dentro del estadio.
Según dijo el titular del Same, Alfredo Crescenti: “Podemos confirmar la existencia de una persona fallecida, de unos 40 años, en la calle Barragán al 200 y en un marco de incidentes antes del partido. También hay dos policías heridos”, aseguró Crescenti a distintos medios periodísticos.
Dentro del estadio los incidentes siguieron cuando el arquero de San Lorenzo, Pablo Migliore, fue golpeado por un proyectil lanzado desde la tribuna popular de Vélez; y luego los hinchas del club de Boedo rompieron el alambrado e intentaron entrar al campo.
Originalmente, la ex Subsef (responsables de la seguridad en los estadios) había prohibido el ingreso de hinchas visitantes en cada encuentro que disputaran Vélez y San Lorenzo, pero la medida se revirtió para este compromiso por la sexta fecha del Clausura a pedido de los presidentes de ambos clubes.
Según el funcionario el muerto fue hallado en Barragán al 200, a metros de la cancha de Vélez. “Había mucha gente alrededor y el cuerpo estaba ahí”, dijo Crecenti.
Según reveló poco antes del partido el vicepresidente de Vélez, Julio Baldomar: “Murió por un paro cardíaco pero nada que ver con una acción de violencia”, sostuvo Baldomar al hablar por radio La Red.
Sin embargo, no supo responder que ese hincha haya sido agredido por la policía, tal cual decían otros simpatizantes de San Lorenzo. Los hinchas señalaban que fue la policía la que le pegó un palazo en la cabeza al hincha muerto “Es desgastante poner cordura con la sociedad desgastada”, afirmó el directivo de Vélez.
A unos veinte minutos del comienzo del partido, hinchas de Vélez fueron a buscar a los simpatizantes de San Lorenzo, arrojando pedradas contra micros que llevaban a los visitantes hasta casi el cruce de las calles Reservistas Argentinos y Alvarez Jonte, pero la policía reaccionó.
Lanzó disparos de balas de goma, haciendo retroceder a los barras locales hacia la avenida Juan B. Justo, donde se pudo ver a al menos tres hinchas heridos, uno de ellos con un gran corte en la cabeza, que fue ingresado por efectivos de la Federal hasta el estacionamiento interno de Vélez.
Otros dos tenían balazos de goma en el cuerpo.
En tanto, se pudo ver cómo al menos un hincha fue detenido llevado hasta un camión de traslado.
Hubo un intento que quedó en la nada de jugar el partido sin hinchas visitantes, pero los dos presidentes, Fernando Raffaini, de Vélez, y Carlos Abdo, de San Lorenzo, acordaron que estén las dos hinchadas.
Hubo almuerzo de camaradería y una conferencia de prensa, intercambio de banderines, pero la violencia volvió a golpear. El encono de ambas parcialidades viene desde el 15 de marzo de 2008 cuando fue asesinado el joven Emanuel Alvarez, de sólo 20 años, hincha de Vélez.
El muchacho viajaba en un colectivo fletado por el club hacia el Nuevo Gasómetro y fue alcanzado por un disparo que le provocó la muerte a poco de llegar al estadio y en cercanías del predio La Quemita, del club Huracán, en Mariano Acosta y Perito Moreno.
Por el hecho hay un solo detenido, Marcelo Javier Alliendre, de nacionalidad uruguaya. Ya había pasado el incidente cuando los equipos salieron llevando la bandera del otro equipo. Pero luego de 7 minutos de un partido que amenazaba con ser vibrante, los violentos otra vez ganaron el partido.




Por Juan Iturrez