La polémica sobre los arbitrajes que están perjudicando a Rosario Central en el torneo Apertura sigue removiendo el fastidio canalla. Con cada repetición que arroja la televisión la angustia se profundiza. Ante esta tensa situación, Ariel Cuffaro Russo aprieta los dientes para hablar cada vez que le acercan un micrófono. No quiere excederse, pero tampoco quiere pecar de tibio y entregarse a la resignación. “Lo que sentimos es mucha bronca, pero ya está. No quiero que parezca que estamos llorando. No quiero que nos quedemos en este tema porque no nos hace bien. Hay que mirar para adelante porque el reloj va para adelante”, sostuvo ayer el entrenador tras la práctica matutina en Arroyo Seco.































