Ya con la confirmación de Corinthians como próximo desafío en la Sudamericana, todos los focos de interés en Newell’s se centran en esa exigente llave que puede depositar al equipo rojinegro en cuartos de final de esa competencia internacional. Teniendo en claro ese manejo de prioridades, la idea del cuerpo técnico es recuperar a la mayor cantidad de soldados para afrontar la batalla más importante. En ese marco de intenciones, en el predio de entrenamiento leproso siguen muy de cerca la evolución de Cristian Ferreira, Iván Gómez y Ramiro Sordo, quienes vienen de distintas lesiones.
De acuerdo a lo trascendido, los volantes tendrían más chances de regresar a la disponibilidad este lunes para visitar a Boca, mientras que la situación del delantero acarrearía mayores recaudos y a lo mejor se apuntaría para la última fecha de la liga ante Talleres en el Coloso.
Todo eso, entendiendo que Newell’s transita una semana larga de prácticas y que hasta el choque en la Bombonera se observará la respuesta de cada uno a las indicaciones y los requerimientos de Gabriel Heinze y sus colaboradores.
En ese escenario de expectativas en el ámbito copero, queda claro que el cierre del torneo local ya se transformó en un campo fértil para lograr la puesta a punto de estos jugadores que arrastran molestias en este tramo decisivo de la temporada.
Entre algodones
Ante el decano tucumano sorprendió la ausencia de Ferreira. No estuvo en el conjunto titular y tampoco en el banco de relevos. El que aclaró la situación fue el propio Heinze en rueda de prensa, en medio de reclamos por los malos arbitrajes. Ahí contó que decidió preservarlo por las secuelas que le provocó un golpe en el tobillo recibido frente a Independiente, del que no pudo recuperarse a tiempo.
Teniendo en cuenta las instancias importantes que recorre Newell’s en Sudamericana, el Gringo prefirió guardarlo para no padecer ningún tipo de riesgo. El que ingresó en su lugar fue Pablo Pérez para rearmar la línea media junto con Juan Sforza y Marcos Portillo.
El 2-2 ante Gimnasia en el Coloso, por la fecha 22 de la liga, dejó un angustiante saldo de lesionados. Iván Gómez estaba actuando de volante central por la ausencia de Sforza, no la estaba pasando bien y tuvo que salir a los 20’ con visibles molestias. En ese momento fue reemplazado por Lisandro Montenegro y Portillo pasó de cinco.
Tras ese desdichado partido, el cuerpo médico rojinegro informó que lo de Iván Gómez, fue un esguince de rodilla derecha, por fortuna sin compromiso ligamentario.
Eso lo dejó afuera en los siguientes tres compromisos: Central Córdoba de Santiago del Estero, Independiente y Atlético Tucumán. Habrá que ver si el Gringo determina su vuelta.
Por su parte, el caso de Sordo puede llevar un poco más de tiempo en su recuperación. Ante el lobo platense sufrió una caída que le provocó un dolor importante en el hombro izquierdo y debió ser sustituido al toque. El parte médico emitido por Newell’s reflejó una luxación acromioclavicular del hombro izquierdo y ese cuadro lo obligó a tomar más cuidados para volver a jugar de arranque.
Los próximos días de entrenamiento serán determinantes para conseguir darle un poco más de claridad a cada una de estas situaciones.
De la columna vertebral
Si bien Heinze nunca se refiere a sus jugadores con los términos “titulares” o “suplentes”, Ferreira, Gómez y Sordo representan parte de la columna vertebral que suele repetir cuando tiene la posibilidad.
Ferreira es uno de los principales eslabones del circuito de juego del conjunto rojinegro. Con el DT leproso encontró regularidad y está atravesando una temporada que lo vuelve a colocar en el tablero de las herramientas disponibles. Por izquierda encontró su lugar en el equipo, y en los últimos partidos, las combinaciones con Jorge Recalde y el pibe Brian Aguirre por ese sector mostraron algunos de los lapsos de fútbol más atractivos que evidenció Newell’s.
En tanto, Gómez, por su entrega y dinámica, se convirtió en un elemento indispensable. Es un tractor que muchas veces logra con esa enjundia tapar errores posicionales de compañeros y también tracciona todo el carril derecho hasta llegar al gol. Es el mejor refuerzo del último mercado.
Por su parte, Sordo, cuando está encendido también es una de las armas de desequilibrio que ostenta la ofensiva. Velocidad y atrevimiento al servicio de un sistema ofensivo que apuesta a lo colectivo.