Central

El futuro empieza hoy para Central

Bauza no guarda, pone lo mejor que tiene ante Estudiantes para hacer pie en la Superliga, despejar amenazas futuras y dar un salto de calidad antes de ir por el título de la Copa Argentina.

Viernes 23 de Noviembre de 2018

Tiene razón el Patón. Central no llegó a la final de la Copa Argentina por casualidad. Para empezar no fue menos que ninguno con los que le tocó empatar y definir por penales (Talleres, Almagro y Temperley), ganó bien los dos partidos en los 90' (Antoniana y Newell's) y con eso le alcanzó para estar a tiro del título que se le viene negando. Esa ecuación de torneo corto a eliminación directa con mucho premio (además del campeonato, la clasificación a la Copa Libertadores), otra vez fue inteligentemente resuelta, al menos para quedar a tiro de la gloria. Esa cara de la moneda a la que todo el club se abraza, por supuesto, no debe tentar a relegar la otra, la del torneo largo, la del todos contra todos donde además de los logros posibles (título y copas sudamericanas) hay castigo, corporizado en el promedio. Y aunque los canallas hoy por hoy no están amenazados, sí pueden padecerlo en la próxima temporada, con el hecho objetivo de que la actual hoy llega a la mitad de recorrido. Lo sabe Bauza muy bien. Por eso pone todo lo mejor para enfrentar a Estudiantes de La Plata y pese a que el martes se viene San Martín de San Juan, en el pendiente de la 7ª fecha (21 horas, en Arroyito). Era lo que había que hacer.


Lo mismo hizo el técnico en la previa al partido más importante de la Copa Argentina. Cuatro días antes de enfrentar a Newell's, también apostó por lo mejor de su plantel para ir por todo ante Patronato. Pero aunque no pudo ser aquella vez en Paraná, la decisión de apuntalar la Superliga era la correcta y esta noche en el Gigante vuelve a hacerlo. Bauza pondrá los mejores once que tiene a mano porque padece demasiadas bajas por lesiones. Pero aquellos jugadores que parecían descartados o eran lógicamente preservados saldrán a la cancha esta noche. No fue confirmado, pero son los casos de Fernando Zampedri y Alfonso Parot (ver aparte).

Y es que después de aquel comienzo bárbaro, con victorias sobre Banfield, Talleres y San Martín de Tucumán nunca más volvió a sonreír. Para cualquier club pasar 8 fechas sin victorias (y encima cinco de ellas derrotas) es una preocupación grande. Mucho más para uno como Central, además porque su promedio no le da un guiño para relajarse porque la temporada próxima seguirá con el formato de los cuatro que bajan y, hoy por hoy, están incluidos en la nómina los dos rosarinos. Por eso el de esta noche es un partido sumamente importante, una cita donde sería imprescindible regresar a la senda del triunfo.

El Gigante seguramente estará montado a la gran ilusión de la Copa Argentina. La euforia de los miles que coparon el Kempes el domingo pasado se aunarán en las tribunas y en el barrio de Arroyito, como después de la gran clasificación sobre Newell's. La fiesta previa debería ser el envión anímico para dar el salto de una vez en la Superliga, donde claramente está en deuda y eso tiene correlato con un nivel futbolístico que no termina de explotar, más allá de aquel buen comienzo, la derrota ante Racing, ¿por qué no?, el empate en La Bombonera y el segundo tiempo del triunfo clásico.

El cierre de año entonces es una tierra de oportunidades para Central: el título, por supuesto, y la superación colectiva para ir por esa enorme chance copera y sentar bases para un 2019 mejor. Donde vendrán nuevas caras seguramente, más si la Copa Libertadores aparece en su horizonte como un plato tentador. En el mientras tanto, primero está Estudiantes, con dos bajas importantes como las de los expulsados Rodrigo Braña y Mariano Pavone, que habrá que saber aprovechar.

El futuro empieza hoy para Central.

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