Newell's

El empate cotizó por el rival y la necesidad

Newell's le jugó de igual a igual a Lanús, aunque no siempre le salió, y sacó un empate importante para el promedio.

Lunes 17 de Febrero de 2020

Nadie es capaz de objetar que Newell’s tenía una prueba de las difíciles. No sólo por el presente de Lanús, un conjunto que tiene bien aprendido a lo que juega. El contexto era también complicado. Los últimos resultados dejaron a Colón, el próximo rival, en zona de descenso, apenas a 6 puntos de la lepra. A nadie se le escapaba que una caída en el conurbano bonaerense traería preocupación. Con ese panorama, el conjunto de Frank Kudelka igual no se achicó. Fue a proponer lo de siempre, ser el protagonista. Y no importó que le haya costado. Se plantó ante un adversario superior y con su juego sumó un punto de gran importancia considerando todo lo que rodeaba al partido.

   La realidad de Newell’s es así. Convive con la atención en el promedio. No tiene el handicap para descuidarlo ni un momento. Por eso era prioritario volver sin bajar la cabeza del conurbano bonaerense. Es que a la necesidad de alejarse de abajo en los promedio, se incrementaba la urgencia por los marcadores de los otros partidos que no lo favorecieron.

   Allá fue Newell’s para jugarle de igual a igual a Lanús. Sin especulaciones, esas que terminan convirtiéndose en obsesiones y temores. Con el convencimiento de que la fórmula es buscar el arco rival. Algo desarmado, eso sí, por las bajas por lesión, aunque Mauro Formica, uno de ellos, no estaba en un nivel alto. Faltó Gabrielli y lo sintió. Nadalín no estuvo a la misma altura para proyectarse. Encima sufrió al Laucha Acosta.

   Lo destacable es que Newell’s sostuvo una idea. Es cierto que a la posesión le faltó profundidad y Newell’s fue el mayor tiempo un equipo sin sorpresa. Pero no bajó los brazos y de algún modo se las ingenió para llegar al arco de enfrente. Y Sebastián Palacios, titular por primera vez, justificó con creces por qué se convirtió en una de las caras nuevas del plantel. Sus corridas por el costado derecho mantuvieron en alto las esperanzas de Newell’s, hasta en los instantes más adversos. Con la pelota al pie, aceleraba y se filtraba. La acción del gol que terminó convirtiendo fue obra suya.

   Fue el jugador determinante para finalizar aquello que el equipo intentaba y no le salía. Bienvenido para la lepra su rendimiento, teniendo en cuenta la merma que experimentó el equipo en cuanto a efectividad en este año.

   Y Pablo Pérez, en su regreso al club, si bien resultó menos influyente dejó la sensación de que Newell’s puede ganar mayor prolijidad en el traslado. De todos modos, el mediocampo no termina de encontrar un reemplazante con la intensidad para recuperarla y pasar al ataque como Jerónimo Cacciabue.

   Al margen de los inconvenientes y las deudas que no se terminan de saldar, Newell’s dejó otra vez su sello. Nunca retrocedió ni se planteó recostarse sobre Aguerre. Se bancó el toqueteo que le impuso de a ratos Lanús. Y cuando la recuperó buscó hacerla circular con prolijidad.

   El gol de Palacios era una oportunidad propicia para jugar con los espacios que podía dejar Lanús en la búsqueda del empate. Pero no tuvo tiempo. Lema bajó a Acosta en el área y Sand igualó muy rápido.

   Con sus armas, Newell’s salió adelante y conquistó un punto. Extendió a 6 los partidos sin derrotas, con 2 victorias y 4 empates.

   Retornar de la cancha de Lanús con un punto no es algo que consiga cualquiera. A Newell’s le sirve en todo sentido. Para aumentar la confianza de que está por el camino correcto y para engrosar el promedio. Esto en la antesala del choque el sábado ante Colón, un encuentro que tendrá mucho en juego por la tabla más ingrata. Allí estará el equipo de Kudelka, cada vez más seguro de que es posible mirar el futuro con otra perspectiva.

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