Mar del Plata.- El club Alvarado de esta ciudad incorporó al volante Cristian López, actualmente cumpliendo una condena por robo en la Unidad XV de Batán.

Mar del Plata.- El club Alvarado de esta ciudad incorporó al volante Cristian López, actualmente cumpliendo una condena por robo en la Unidad XV de Batán.
El futbolista lleva cuatro años y medio como interno, tendrá un permiso especial para entrenar y jugar y fue solicitado por el DT. Marcelo Philipp.
López, de 28 años, nacido en el barrio Regional, suburbio marplatense, fue condenado en 2004 por el delito de “robo a mano armada”.
En su adolescencia fue jugador del club Al Ver Verás, de segunda división. Un amistoso disputado en la pretemporada entre los internos del Penal de Dolores y Estudiantes de La Plata, cambió su vida. Fue entonces cuando lo vieron jugar.
Roberto Sensini destacó el juego de Cristián López y los comentarios llegaron al entrenador de Alvarado por fuentes familiares del propio condenado.
Una gestión ante el juez interviniente en la causa penal determinó el traslado del convicto a la Cárcel de Batán. Tendrá un “permiso de libertad para jugar oficialmente”.
El diario El Atlántico sorprendió con la entrevista exclusiva obtenida por el periodista Mauricio Giambartolomei, gestionada ante las autoridades de la Cárcel de Batán el reportaje.
Gustavo Gatti, arquero de Alvarado y referente del plantel, consideró que “es una persona muy abierta; con familiares que se preocupan por él”, dijo. “Son todos hinchas de Alva y queremos ayudarlo. Además, es buen jugador”, añadió.
Alvarado debutará en el torneo Argentino A el 31 de agosto y la curiosidad por ver a Cristian López es muy grande.
El entrenador Philipp ya había anticipado que “iba a probar con un chico privado de su libertad”, supo Giambartolomei antes de que Alvarado obtuviera el permiso.
El asunto estaba “al caer” y enseguida trascendió que “López había caído muy bien dentro del plantel”, escribió para El Atlántico.
El propio futbolista señaló: “Puedo jugar en todo el país según el permiso concedido. Salgo todos los días para entrenar y debo regresar por la noche al Penal. Creo que el fútbol me da una gran oportunidad de renacer a la vida. Es el momento de sentar cabeza y cambiar para siempre”. (Télam)




Por Facundo Borrego