Cada vez que sobrevuela la palabra clásico la ciudad empieza a destilar una adrenalina especial, de pura pasión, incomparable con cualquier otra motivación futbolística. El derby local es la máxima expresión del sentimiento que tienen los rosarinos hacia los colores del corazón. Y si bien está claro que el clásico que "vale" es el que se juega por los puntos en competencias oficiales, la realidad es que también despiertan gran interés y emoción los que tienen el rótulo de "amistosos". Ver mezcladas las camisetas de Central y Newell's dentro de un rectángulo de juego ya genera pulsaciones al límite de lo que puede bombear el corazón. Por ello Rosario es una de las capitales mundiales del fútbol, por la ebullición que se concentra en el punto del mapa en el que Manuel Belgrano enarboló la bandera argentina por primera vez. Tal vez por ello la fidelidad absoluta cada vez más pronunciada por estos lares hacia las enseñas rojinegra y auriazul, respectivamente. Ahora existe la chance de que se jueguen dos clásicos de pretemporada en este receso invernal, claro que las dirigencias de Arroyito y el Parque deberán terminar de acordar la viabilidad de la iniciativa que cuenta con el aval de la cartera de Seguridad Deportiva de Santa Fe. Entonces surge la pregunta crucial: ¿se jugarán?





























