Newell's ayer tuvo dos jugadores que rindieron dentro de la lógica y fueron los extremos del equipo. Porque Alan Aguerre, más allá de los dos goles recibidos, tuvo varias intervenciones confiables que ahogaron acciones de sumo riesgo de la T. Y Luis Leal también demostró, sin un desempeño brillante, que es un delantero que siempre debe estar adentro de la cancha en este Newell's al que no le sobran atacantes de área. Porque a la Pantera la que le quedó redonda en zona de gatillo y con poco ángulo la mandó a guardar. Lo mismo había hecho una semana atrás en el Monumental ante River en el 2-4. Por ello el portugués, aunque venía bajoneado y sin continuidad, ratificó credenciales de atacante temible para los rivales y que no puede estar ausente.


























